La interna militar arde y el foco del conflicto tiene nombre y apellido: Alberto Presti. El actual Jefe del Ejército ha quedado en el centro de una tormenta de recelos tras filtrarse que, gracias a un diseño administrativo "a medida", su salario habría quedado totalmente desfasado respecto al resto de la cúpula militar. En la Armada, la indignación no se oculta: "Presti cobra el doble que un almirante", repiten con bronca en los pasillos de la fuerza naval.
Un decreto con nombre propio
El malestar tiene su origen en una ingeniería legal que le permitió a Presti saltar escalafones salariales mientras el resto de los oficiales superiores lidian con haberes congelados o aumentos que no alcanzan a compensar la inflación. Según fuentes internas citadas por LPO, se habría instrumentado un decreto específico para beneficiar la estructura del Ejército, dejando de lado la histórica paridad salarial entre las tres fuerzas (Ejército, Armada y Fuerza Aérea).
El quiebre de la "Equivalencia": Históricamente, un General de División, un Vicealmirante y un Brigadier percibían haberes similares. Hoy, esa pirámide está rota.
La interna en la Armada: Para los marinos, este beneficio es visto como una "traición" a la jerarquía conjunta. "Presti se volvió una mala palabra", confió un integrante de la Armada a LPO, reflejando que el encono ya no es solo institucional, sino personal.
¿Austeridad o favoritismo?
Este escándalo salarial estalla en un momento de fuerte ajuste en el Ministerio de Defensa. Mientras se pide "sacrificio" a la tropa y se recortan horas de adiestramiento por falta de presupuesto, la cúpula del Ejército parece haber encontrado un atajo para blindar sus bolsillos. El contraste es brutal: jóvenes oficiales y suboficiales por debajo de la línea de pobreza, frente a un Jefe de Estado Mayor que, mediante un decreto "ad hoc", se despega del resto de sus pares.
La situación ha generado un vacío de autoridad en el mando conjunto. Si quien debe liderar la estrategia de defensa nacional es visto por sus subordinados de otras fuerzas como un beneficiario de privilegios políticos, la cohesión —pilar fundamental de cualquier fuerza armada— corre serio peligro de disolverse entre expedientes y recibos de sueldo.