El Gobierno oficializó la designación de Sebastián Amerio como nuevo procurador del Tesoro de la Nación, en reemplazo de Rodolfo Barra. La decisión se enmarca en la reorganización que lleva adelante el flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien asumió esta semana y ya comenzó a delinear su equipo de trabajo.
La Procuración del Tesoro es un organismo estratégico: concentra al cuerpo de abogados del Estado y tiene a su cargo la defensa legal de la Nación en litigios de alto impacto. En ese sentido, Amerio tendrá bajo su responsabilidad causas sensibles, entre ellas la demanda internacional contra la Argentina por la expropiación de YPF, que se tramita en tribunales de Nueva York.
De perfil técnico y con trayectoria en la administración pública, Amerio se desempeñó previamente en áreas vinculadas al asesoramiento jurídico del Estado. Su llegada busca reforzar la capacidad de respuesta frente a litigios complejos y garantizar una línea de trabajo coordinada con el Ministerio de Justicia.
La designación también refleja el poder de decisión de Mahiques dentro del gabinete. El nuevo ministro apuesta a rodearse de funcionarios de confianza y con experiencia en el manejo de expedientes judiciales, en un contexto donde el Gobierno necesita mostrar solidez institucional.
El caso YPF aparece como uno de los desafíos más inmediatos. La Argentina enfrenta un fallo adverso que podría implicar un fuerte costo económico, y la Procuración del Tesoro será clave en la estrategia de defensa y negociación. Amerio deberá articular con estudios internacionales y con el equipo económico para minimizar el impacto.
Con este movimiento, el Ejecutivo busca ordenar el frente judicial y enviar una señal de estabilidad. La expectativa es que Amerio aporte profesionalismo y capacidad técnica en un área que, por su relevancia, se convierte en uno de los pilares de la gestión de Mahiques al frente del Ministerio de Justicia.