El mercado de combustibles en la Argentina volvió a sentir el impacto de la crisis internacional. El litro de nafta premium superó los $2000, un valor que equivale a 1,25 dólares, y que refleja el traslado directo de la tensión global a los surtidores locales.
La suba se explica por las consecuencias de la guerra con Irán, que disparó los precios internacionales del crudo y obligó a las empresas a ajustar sus listas para sostener la rentabilidad. Aunque el barril se alejó de los USD 100 en las últimas jornadas, la volatilidad sigue siendo elevada y condiciona las decisiones de las petroleras.
Las compañías del sector intentan suavizar el impacto con planes de pago y promociones, pero reconocen que el margen de maniobra es limitado. “La presión internacional se traslada de manera inmediata al mercado interno”, señalaron fuentes empresarias, que remarcan la dificultad de absorber los costos sin trasladarlos al consumidor.
El aumento de la nafta premium se suma a la escalada de la super y el gasoil, que también registraron incrementos en las últimas semanas. El encarecimiento de los combustibles impacta en el transporte y en la cadena de producción, lo que genera un efecto dominó sobre la inflación.
Según un informe de una entidad especializada en energía, la perspectiva para los próximos meses es de alta volatilidad. El estudio advierte que mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, los precios internacionales seguirán fluctuando y la Argentina deberá enfrentar ajustes periódicos en los surtidores.
La situación preocupa al Gobierno, que busca contener la inflación y evitar que los combustibles se conviertan en un factor de desestabilización. Sin embargo, los analistas coinciden en que el margen de acción es reducido y que la evolución dependerá en gran medida de la dinámica del conflicto internacional.
El litro de nafta premium por encima de los $2000 marca un nuevo récord y se convierte en un símbolo de la fragilidad económica frente a los vaivenes globales. Para los consumidores, el desafío será convivir con precios cada vez más altos en un contexto de ingresos ajustados.