El Gobierno nacional resolvió dejar en pausa su proyecto de implementar la Boleta Única en la provincia de Buenos Aires. La decisión se tomó tras constatar que en la Legislatura bonaerense no existen los consensos suficientes para avanzar con la reforma electoral.
La iniciativa, que busca reemplazar el tradicional sistema de boletas partidarias por una única papeleta con todas las opciones, había sido presentada como parte de un plan integral de modernización electoral. Sin embargo, en el distrito más poblado del país, el bloque de La Libertad Avanza reconoció que no tiene los votos necesarios para aprobarla.
La provincia de Buenos Aires concentra el mayor padrón electoral de la Argentina y suele definir las elecciones nacionales. Por eso, la falta de avances allí representa un golpe para la estrategia oficial de unificar el sistema en todo el territorio.
Desde la Casa Rosada insisten en que la Boleta Única es una herramienta que simplifica el proceso de votación, reduce costos y evita prácticas como el robo de boletas. No obstante, admiten que el escenario político bonaerense es más complejo y que, por ahora, la discusión quedará postergada.
El Gobierno planea seguir impulsando la reforma en otras provincias donde ya cuenta con apoyo político. La expectativa es que, con el tiempo, se generen las condiciones para retomar el debate en Buenos Aires y lograr acuerdos con sectores opositores.
En paralelo, el Ejecutivo mantiene como objetivo de mediano plazo que la Boleta Única se aplique en todo el país antes de las elecciones presidenciales de 2027. Para ello, será clave recomponer consensos y superar las resistencias en el distrito que concentra la mayor cantidad de votantes.