El juez Diego Amarante dictó el procesamiento de Claudio Tapia y Pablo Toviggino por la retención y omisión de depósito de impuestos y aportes patronales. La medida incluye un embargo de 350 millones de pesos sobre los bienes de cada uno y un embargo adicional de 1.000 millones de pesos contra la AFA.
Según la resolución judicial, Tapia tuvo una “posición central” en la toma de decisiones dentro de la maniobra investigada. El magistrado sostuvo que la cúpula de la AFA implementó un esquema de depósitos tardíos de aportes por más de 19.000 millones de pesos, lo que les habría permitido obtener beneficios financieros indebidos.
La causa se inició por denuncias de la AFIP y apunta a la apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social. El juez consideró que la conducta de los directivos configuró un plan sistemático de incumplimiento, agravado por la magnitud de los montos retenidos.
Tapia ya había declarado ante la Justicia el pasado 12 de marzo, pero la decisión de Amarante marca un hito: es la primera vez que un presidente de la AFA queda procesado penalmente. Además, se mantiene la prohibición de salida del país para ambos dirigentes, a tres meses del inicio del Mundial.
El procesamiento de Tapia y Toviggino genera un fuerte impacto político y deportivo. Ambos son considerados los hombres más poderosos dentro de la estructura de la AFA y su situación judicial abre interrogantes sobre la gobernabilidad de la entidad en un año clave para la Selección.
La defensa de los dirigentes anticipó que apelará la medida, mientras que desde la oposición en el fútbol se multiplican las críticas por la falta de transparencia en la administración. El caso promete convertirse en uno de los escándalos judiciales más relevantes en la historia reciente de la AFA.