Donald Trump sorprendió con un mensaje en Truth Social en el que aseguró que Estados Unidos colaborará con la normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, tras el acuerdo de tregua alcanzado con Irán. El anuncio llega en un momento clave para la seguridad energética global.
“Estaremos ayudando con la acumulación de tráfico. Irán podrá comenzar el proceso de reconstrucción. Estaremos abasteciendo con suministros de todo tipo y simplemente permaneceremos cerca para asegurarnos de que todo salga bien”, escribió el mandatario en su primera declaración pública después del entendimiento con Teherán.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. La tensión en la zona había escalado en las últimas semanas, con amenazas de bloqueo por parte de la Guardia Revolucionaria iraní.
La tregua fue interpretada como un alivio para los mercados internacionales, que reaccionaron con una baja en los precios del crudo. Sin embargo, persisten dudas sobre la durabilidad del acuerdo y la capacidad de ambas partes para sostenerlo en el tiempo.
Trump destacó que la presencia estadounidense será “cercana” pero no invasiva, con el objetivo de garantizar que el tránsito marítimo se mantenga estable y que Irán pueda iniciar un proceso de reconstrucción económica.
En Teherán, las autoridades recibieron con cautela el anuncio. Voceros del gobierno señalaron que la prioridad es recuperar la normalidad en el comercio y evitar nuevas sanciones, aunque advirtieron que cualquier movimiento militar será observado con atención.
La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos. Naciones Unidas y la Unión Europea celebraron la tregua, pero pidieron que se traduzca en un compromiso duradero. El estrecho de Ormuz, epicentro de tensiones históricas, vuelve a ser escenario de definiciones que impactan en la seguridad global.