El mercado internacional reaccionó con fuerza a la tregua temporal alcanzada en Medio Oriente. El precio del petróleo, que venía en alza por la incertidumbre en el estrecho de Ormuz, retrocedió y se ubicó por debajo de los 100 dólares por barril.
La caída del crudo fue interpretada como una señal de alivio para las economías que dependen de la importación de energía. Analistas señalaron que la tregua reduce el riesgo de interrupciones en el suministro y estabiliza las expectativas de los inversores.
En paralelo, las bolsas asiáticas registraron un repunte significativo. El Nikkei en Japón y el Hang Seng en Hong Kong cerraron con subas superiores al 2%, mientras que otros índices de la región también mostraron variaciones positivas.
Los operadores destacaron que el acuerdo en Medio Oriente permitió un cambio de clima en los mercados, que venían golpeados por la volatilidad y la incertidumbre geopolítica. La tregua, aunque temporal, generó confianza en el corto plazo.
El petróleo Brent, referencia internacional, se negoció en torno a los 98 dólares, mientras que el WTI estadounidense se ubicó cerca de los 96 dólares. Ambos valores representan una baja respecto de la semana pasada, cuando el crudo había superado los 105 dólares.
La reacción positiva de los mercados también se reflejó en el fortalecimiento de algunas monedas regionales y en la recuperación de sectores vinculados a la energía y el transporte. Los analistas advierten, sin embargo, que la estabilidad dependerá de la continuidad del acuerdo.
La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la tregua. Los organismos multilaterales celebraron la reducción de la tensión, aunque remarcaron que el conflicto en Medio Oriente aún no está resuelto y que cualquier ruptura podría volver a disparar los precios del crudo.