La premier italiana tomó distancia del ex presidente estadounidense tras sus declaraciones contra el Papa y la guerra en Europa. Giorgia Meloni defendió al pontífice y logró el respaldo de toda la oposición, en un gesto que reconfigura el tablero político internacional. “Meloni leyó rápidamente el escenario y se paró en contra de Trump y la guerra”, señaló a LPO el periodista Lisandro Sabanés.
El quiebre se produjo luego de que Donald Trump criticara duramente al Papa Francisco por sus llamados a la paz y cuestionara la postura europea frente al conflicto en Ucrania. Meloni, que hasta ahora había mantenido una relación pragmática con el líder republicano, decidió marcar distancia y responder públicamente.
La premier italiana defendió al pontífice y subrayó que Italia no podía avalar discursos que profundicen la confrontación. Su gesto fue interpretado como una señal de autonomía política y como un intento de reposicionar a su gobierno en el escenario europeo.
La reacción de Trump no tardó en llegar: “Pensé que tenía coraje, pero me equivoqué”, lanzó en un mensaje que rápidamente se viralizó en redes sociales. El ex presidente acusó a Meloni de ceder ante la presión internacional y de traicionar la relación que habían construido.
En Italia, la decisión de Meloni generó un efecto inesperado: toda la oposición salió a respaldarla. Desde el Partido Democrático hasta el Movimiento 5 Estrellas coincidieron en que la premier actuó con responsabilidad al defender al Papa y rechazar la lógica de guerra.
Analistas locales remarcan que el movimiento de Meloni responde también a la necesidad de consolidar su liderazgo interno. En un contexto de tensiones económicas y sociales, la premier busca mostrarse como una figura capaz de anteponer los intereses nacionales frente a presiones externas.
Lisandro Sabanés, periodista argentino radicado en Roma, explicó a LPO que “Meloni leyó rápidamente el escenario y se paró en contra de Trump y la guerra”. Para el especialista, la premier entendió que el costo político de alinearse con Trump podía ser demasiado alto en un momento de creciente rechazo social a los discursos belicistas.
El episodio marca un punto de inflexión en la relación entre ambos líderes y abre interrogantes sobre el futuro de la alianza entre sectores de la derecha europea y el trumpismo. Meloni, al defender al Papa y recibir el apoyo de la oposición, logró un triunfo político inesperado que la fortalece en el plano interno y la proyecta como una voz propia en el tablero internacional.