El Gobierno nacional oficializó este lunes la regulación de la venta de vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsitas de nicotina, en una decisión que marca un cambio de rumbo respecto a la política sanitaria aplicada en los últimos años. La medida apunta a terminar con el circuito informal y establecer controles sobre la composición y comercialización de estos productos.
Hasta ahora, los vapeadores estaban prohibidos, mientras que el tabaco calentado y las bolsitas de nicotina se encontraban en una zona gris, sin normativa clara que definiera su estatus legal. Esta situación había generado un mercado paralelo, con productos de dudosa procedencia y sin certificación oficial.
Fuentes del Ministerio de Salud explicaron que la nueva normativa busca garantizar estándares de calidad y seguridad, además de establecer un marco regulatorio que permita fiscalizar la venta y distribución. “No se trata de fomentar el consumo, sino de evitar que los usuarios accedan a productos sin control”, señalaron.
La decisión también responde a la presión de empresas del sector, que reclamaban reglas claras para operar en el país. Con la regulación, se habilita la comercialización bajo condiciones específicas y con advertencias sanitarias similares a las que rigen para el tabaco tradicional.
Organizaciones médicas y especialistas en salud pública expresaron reparos, al advertir que la medida podría aumentar la disponibilidad de productos con nicotina entre adolescentes y jóvenes. Sin embargo, el Gobierno sostiene que la regulación permitirá un mayor control y reducirá la circulación de dispositivos ilegales.
El debate sobre los vapeadores y productos alternativos al cigarrillo tradicional se replica en varios países. Argentina se suma ahora a la tendencia de regular en lugar de prohibir, con el objetivo de ordenar un mercado que creció de manera informal y sin supervisión estatal.