Este jueves Kicillof inauguró el curso de formación política del PJ bonaerense junto al intendente Julio Alak en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata. Cuando el mandatario iniciaba su disertación ante un auditorio colmado, una mujer desde el público empezó a gritar reclamándole que se pronunciara por la libertad de la expresidenta. Kicillof no lo hizo al micrófono. Asintió con la cabeza y desde el público intentaron silenciar a la militante, según informó Infobae.
De la otra punta de la sala apareció otro pedido en el mismo sentido y, en uno de los pasillos, un joven desplegó una bandera que decía "Cristina Libre", que el personal del teatro le pidió pacíficamente que doblara. Seguidamente, una parte del auditorio empezó a cantar "Presidente… Axel, presidente". Los dirigentes que estaban en el recinto no supieron demasiado cómo reaccionar e intentaron encauzar.
Ante el aumento de la tensión, personal de seguridad intervino y escoltó a cuatro personas fuera del teatro para evitar que el episodio escalara. El gobernador siguió con su discurso y, en el cierre, hizo su propia mención a la expresidenta con el clásico saludo peronista: "Viva Perón, viva Evita, viva Néstor, viva Cristina."
La intervención de la militancia llegó después de que Julio Alak se pronunciara sobre la situación judicial de Cristina Kirchner desde el escenario. El intendente platense sostuvo: "Los dirigentes de los partidos siempre han sido perseguidos, con su detención, su exilio, con su muerte. Por eso, hoy también con Axel condenamos la detención injusta de la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner." Esa frase cosechó aplausos generalizados. La diferencia quedó a la vista cuando el reclamo directo al gobernador generó una reacción bien distinta dentro de la sala.
Sobre el curso en sí, Kicillof celebró su realización y planteó que el espacio debe ser "la herramienta para que el movimiento le devuelva a su militancia la capacidad de interpretar la realidad y de transformarla". También vinculó la actividad con el proceso electoral al decir: "Camino hacia 2027, tenemos un programa que necesita intérpretes y articuladores: esa formación arranca aquí y ahora".
Consultado antes de ingresar al teatro por el lanzamiento de Sergio Uñac como nuevo candidato presidencial del peronismo —postulación que contaría con el aval de CFK—, Kicillof optó por no confrontar: "Creo que hay mucho entusiasmo dentro del peronismo. Este es un año de construcción política", respondió. Una frase que resume la estrategia del gobernador: no definir candidaturas, no escalar la interna, pero tampoco ceder terreno.
La escena dejó nuevamente al descubierto las diferencias que atraviesan al peronismo bonaerense, donde el sector alineado con el cristinismo —con La Cámpora como principal referencia— mantiene una disputa política con el espacio cercano al gobernador, nucleado en el Movimiento Derecho al Futuro. Una interna que estaba ahí, latente, y que no necesitó demasiado para salir a la superficie.