Pablo Ferrara Raisberg fue designado en diciembre de 2023, pocos días después de la asunción de Javier Milei, como representante del Ministerio de Relaciones Exteriores ante el Consejo Federal Pesquero. Llegó al cargo de la mano de Diana Mondino, con quien lo une un vínculo familiar lejano, y duró apenas tres meses en funciones. El martes, el gobierno de Donald Trump le revocó la visa de ingreso a Estados Unidos y lo mencionó por su nombre en una publicación en X, según informó Infobae.
El anuncio fue hecho por el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, quien escribió: "Proteger la abundancia de los océanos del mundo de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada es una prioridad global de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y Marco Rubio". En el mismo posteo, Landau informó que el Departamento de Estado utilizó una nueva política para restringir la emisión de visas a 24 individuos y revocó específicamente las de Ferrara Raisberg y del mexicano José Ali Amado por "enriquecerse a través de tales actividades". A partir de este miércoles, el exfuncionario no podrá volver a ingresar al territorio estadounidense.
El caso que llevó a Ferrara Raisberg a la mira de Washington tiene como protagonista al buque Tai An, de la empresa Prodesur SA, de origen argentino pero con capitales chinos. En febrero de 2024, empresas del sector denunciaron ante la Subsecretaría de Pesca que el barco estaba pescando merluza negra sin permiso frente a las costas de Tierra del Fuego y que llevaba a bordo una carga de 163 toneladas de esa especie, muy por encima de lo autorizado. La merluza negra tiene un precio de venta que puede alcanzar los 30.000 dólares la tonelada y solo se autoriza la pesca de 3.700 toneladas por año en todo el Mar Argentino, lo que convierte a ese cargamento en un hallazgo de casi 5 millones de dólares.
Según reconstruyó Infobae, en lugar de activarse el protocolo de control, desde Cancillería habría llegado una llamada intimidatoria a la Subsecretaría de Pesca. El subsecretario Juan Antonio López Cazorla intervino y dispuso que el buque no regresara a puerto pero permaneciera fuera de la zona de veda. "Finalmente, la llamada tuvo el efecto que buscaban", relataron personas con conocimiento directo del episodio. "Es una intromisión desmedida en un área ajena a su órbita. Fue todo muy intimidatorio", agregaron otras fuentes.
En marzo de 2024, Ferrara Raisberg presentó su renuncia, que fue aceptada por Diana Mondino. Junto a él fue desplazado también Julián Suárez, el director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera. Los dos quedaron envueltos en acusaciones por haber supuestamente favorecido los intereses del empresariado chino vinculado al Tai An. El Departamento de Estado norteamericano apuntó dos años después directamente a Ferrara por "actividades corruptas que facilitaron la pesca ilegal y socavaron el acceso justo al mercado para los pescadores estadounidenses".
El episodio tiene además una lectura geopolítica que excede al exfuncionario. La administración Trump viene endureciendo desde hace meses su postura frente a la pesca ilegal china en el Atlántico Sur, y la revocación de visas forma parte de una política más amplia de presión sobre funcionarios de distintos países que habrían facilitado esas actividades. El acuerdo de vigilancia marítima firmado esta semana entre la Armada Argentina y Estados Unidos para la custodia del Mar Argentino se inscribe en esa misma lógica, y la caída de la visa de Ferrara Raisberg llega apenas días después de ese anuncio, en una semana en que Washington dejó en claro que el Atlántico Sur está en el centro de su agenda de seguridad regional.