A cuatro meses de la renovación de autoridades en la Sociedad Rural Argentina, un grupo de más de 800 socios, empresarios y sociedades vinculadas, todos agrupados en Presencia Federal, difundieron un documento para pedir públicamente que Nicolás Pino vuelva a presentarse como candidato a presidente en las próximas elecciones previstas para septiembre. Aunque el actual titular aún no formalizó su candidatura, el respaldo masivo fue leído en el sector como el puntapié oficial de su campaña de reelección.
En medio de una inusual interna con Nicolás Pino, el actual presidente de la mayor entidad del agro, su número 2, Marcos Pereda, oficializó su candidatura a la presidencia de la Sociedad Rural Argentina. De esta manera, escala la interna dentro de una de las entidades más influyentes del campo argentino, donde dos sectores enfrentados disputan el control de la institución y la interpretación de las reglas que definen su conducción. Una pelea que excede los nombres y refleja dos visiones opuestas sobre cómo relacionarse con el Gobierno de Javier Milei.
La postulación de Pereda se da luego de una abierta ruptura con Pino, con quien comparte la conducción desde 2021. Mientras Pino mantuvo un perfil dialoguista y una relación cercana con el presidente, Pereda fue referente de los sectores internos que reclamaban una conducción más combativa, especialmente respecto de las retenciones a las exportaciones del campo. Esa diferencia de fondo, que se fue acumulando a lo largo del mandato compartido, terminó de hacer estallar la fórmula que en 2021 había llegado al poder como alternativa unificada.
Desde el espacio de Pereda salieron con los tapones de punta: "No deja de sorprender que Pino se arrogue la reducción gradual de retenciones, teniendo en cuenta que eligió murmurar en lugar de defender a viva voz los derechos de los productores. Si nos encontramos en un esquema de reducción de DEX es por presión de los productores y no por gestiones que Pino autopercibe", señalaron desde Renovación con Unidad, el espacio que impulsa al vicepresidente. La respuesta al operativo clamor de 800 firmas fue inmediata y sin guantes.
El trasfondo también tiene una disputa jurídica: un grupo de socios sostiene que la reelección de Pino para un cuarto período sería contraria al Estatuto reformado en 2023 que limita a tres los períodos consecutivos. En respuesta, la conducción explicó que el actual mandato de Pino debe considerarse el primero a los efectos del nuevo cómputo, a partir de un dictamen de la IGJ de junio de 2025 que determinó que la limitación rige desde su inscripción y no con efecto retroactivo. Dos interpretaciones del mismo texto, dos sectores dispuestos a llevar el debate hasta las últimas consecuencias.
Pereda Born, descendiente de la familia Bunge y Born y presidente del Grupo Bermejo, representa a un sector más crítico frente al Gobierno nacional, mientras que Pino, con tres décadas de militancia en la entidad, sostiene una postura ligada a la estabilidad institucional y el diálogo con la administración de Javier Milei. Esa diferencia de estilos es la que, en definitiva, divide a los socios entre quienes quieren al campo adentro de la mesa de negociación y quienes prefieren verlo golpear la mesa desde afuera.
Entre quienes apoyan la continuidad de Pino figuran Ernesto Ayling, Juan Martín Barrantes Mantilla, Raúl Etchebehere y otros miembros de la actual conducción, que destacan el "saneamiento institucional y económico" realizado en los últimos años. Pereda, en tanto, vendió recientemente junto a su familia 24.000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires, en una operación que en el mercado inmobiliario rural estiman superó los 100 millones de dólares, y que algunos socios interpretaron como una señal de reconfiguración patrimonial en vísperas de una eventual candidatura. Con los dos candidatos en cancha, la Sociedad Rural llegará a septiembre con la interna más ruidosa de las últimas décadas.