Un fuerte terremoto de magnitud 7,8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, desatando una alerta por tsunami en el archipiélago así como en la costa sureste de Japón. El sismo, uno de los más potentes registrados en la región en los últimos años, se produjo en la mañana del lunes y su impacto se extendió de inmediato a toda la cuenca del Pacífico.
Una persona murió y cuatro resultaron heridas en el terremoto que provocó el colapso de edificios en el sur de Filipinas. "Muchos edificios fueron afectados, pero no puedo enumerarlos ahora porque estamos ocupados con los rescates", declaró el sargento Robert Dagon, de la policía de Ciudad General Santos. "Varios edificios colapsaron, algunas casas también colapsaron", agregó. Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron escombros en las calles y vehículos dañados en distintos sectores de Mindanao.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió que podrían registrarse olas en las costas de Filipinas, Indonesia, Palaos, Taiwán y Papúa Nueva Guinea durante las tres horas posteriores al sismo. El organismo indicó que era posible la formación de olas de tsunami de hasta 3 metros en algunas costas de Filipinas, y de hasta 1 metro en algunas costas de Indonesia y Malasia. "Aconsejamos a la población evacuar hacia zonas más elevadas o se adentre en el territorio", advirtió Teresito Bacolcol, director del instituto filipino.
En Indonesia, las autoridades ordenaron la evacuación de zonas costeras del norte del país por el riesgo de tsunami. Según informó la agencia nacional de gestión de desastres, los funcionarios de Manado, capital de la provincia de Sulawesi del Norte, de Gorontalo y de las islas Sangihe recibieron instrucciones de trasladar de inmediato a los residentes hacia terrenos más elevados. La velocidad con que se activaron los protocolos de evacuación refleja el alto nivel de alerta que mantiene la región ante fenómenos de esta magnitud.
Por su parte, Japón emitió una alerta de tsunami para amplios sectores de su costa del Pacífico. La Agencia Meteorológica japonesa estimó que podrían producirse olas de hasta un metro de altura en distintas regiones del país e instó a la población de las zonas costeras a extremar las precauciones. La alerta japonesa fue levantada horas después sin que se registraran olas de consideración en sus costas, pero la activación del sistema recordó la memoria colectiva del tsunami de 2011 que devastó la región de Tohoku.
Filipinas se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja geológica que concentra cerca del 90% de la actividad sísmica mundial. La región se caracteriza por la interacción permanente de varias placas tectónicas, un fenómeno que genera terremotos frecuentes, intensa actividad volcánica y otros eventos geológicos de gran magnitud. Mindanao, la segunda isla más grande del archipiélago, es una de las zonas más activas sísmicamente del país y registra cada año decenas de temblores de distinta intensidad.
El Centro Alemán de Investigación de Geociencias registró una magnitud preliminar de 8,2 para el sismo, aunque luego ajustó la cifra. Las autoridades filipinas advirtieron sobre la posibilidad de daños materiales y nuevas réplicas en las zonas cercanas al epicentro. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la situación y continúan evaluando la evolución de las condiciones marítimas mientras los equipos de rescate trabajan en las zonas más afectadas de Mindanao.