09 de Junio de 2026
Nacionales / 09-06-2026

"Se corta sola": el juego de Bullrich impacta en el Senado y genera malestar en la mesa política del Gobierno





La postergación de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada abrió una nueva pelea interna. Desde la Casa Rosada acusan a Bullrich de "mala praxis" y de haber bajado la ley sin consensuar con el resto del equipo. La senadora niega los cargos y suma una polémica por los artículos de tierras y manejo del fuego que irritaron a los gobernadores patagónicos.

"Patricia se corta sola", planteó este lunes un integrante de la mesa política ante Infobae para describir las diferencias entre la Casa Rosada y Patricia Bullrich. La frase resumió el clima que dejó la sesión del jueves pasado, cuando el Senado aprobó 74 pliegos judiciales y postergó el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el oficialismo que expuso las diferencias entre las distintas tribus libertarias. Una semana después de la foto con Karina Milei y el mensaje de "siempre juntas", el conflicto volvió a aflorar con renovada intensidad.

Un tercer actor del reducido círculo designado por el presidente Javier Milei habló de "mala praxis" por parte de la senadora y puso en duda su versión respecto de la falta de consensos para avanzar con el proyecto. "Estaba previsto que se tratara, incluso bajaron con un dictamen firmado por todos. No bajas a sesionar si no tenes los votos. Patricia hace lo que le gusta hacer: traicionar", definió ante este medio. La acusación fue la más dura de las que circularon en la semana y la que mejor refleja el nivel de desconfianza que se instaló hacia la jefa del bloque dentro del propio Gobierno.

El titular de la bancada de uno de los bloques de la Cámara Alta sostuvo ante Infobae que el pasado jueves "los votos estaban", y que se optó por posponer la discusión del proyecto debido a cambios de último momento. "Para evitar un inconveniente, la pasamos porque íbamos a tener otra sesión este jueves", justificó. La versión contradice la narrativa de la jefa del bloque oficialista, que sostuvo que los números no daban y que bajar el proyecto fue la decisión más prudente para no exponerse a una derrota.

Un nuevo gesto que marcó malestar en la Casa Rosada, y más específicamente en Karina Milei, quien mira cada vez con mayor desconfianza los movimientos de la senadora. La iniciativa sobre biocombustibles en la que trabajó Bullrich no fue consensuada en el marco de la mesa política. De hecho, hasta donde pudo saber este medio, no hubo mención alguna a la iniciativa en ese dispositivo que utiliza el Gobierno para trazar la hoja de ruta legislativa. El patrón se repite: Bullrich actúa, informa después y genera el hecho consumado.

La ley de Propiedad Privada traía además una polémica incorporada que la propia Bullrich reconoció como un problema. Los artículos referidos a tierras y manejo del fuego generaron la resistencia de los gobernadores patagónicos, que leyeron esas cláusulas como una intromisión en sus atribuciones provinciales. Esa fricción con los aliados territoriales fue uno de los argumentos que la senadora usó para justificar la postergación, aunque desde la mesa política no lo compraron como excusa suficiente.

La iniciativa de Bullrich marca una doble jugada: por un lado exhibe un grado más en la búsqueda de autonomía y diferenciación; por otro, muestra un acercamiento de la senadora a los gobernadores de la Liga Bioenergética, que incluye provincias como Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Tucumán, Salta y Jujuy. Ese acercamiento también es a muchos senadores aliados, sobre todo los del norte, que ven con buenos ojos aspectos de la ley por la industria azucarera. Una construcción política propia que Karina Milei observa con creciente desconfianza.

En la mesa política, que tiene previsto volver a reunirse el próximo jueves cuando la legisladora cumpla 70 años, hay tantas posiciones como integrantes y las diferencias internas impactan directamente sobre los planes legislativos. El Gobierno llega a esa reunión con la ley de Propiedad Privada postergada, el pliego de Michelli sin resolver, la interna entre Caputo y los Menem apenas contenida y Bullrich consolidando su independencia a un ritmo que nadie en la Casa Rosada parece poder frenar.

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