01 de Julio de 2026
Internacionales / 01-07-2026

A una semana del doble terremoto, Venezuela mantiene la búsqueda de sobrevivientes entre escombros en medio de una crisis humanitaria





Con un saldo oficial de 1.943 muertos, 10.571 heridos y más de 50.000 desaparecidos, el país caribeño cumple siete días de rescates entre los escombros con miles de socorristas venezolanos y equipos de más de 30 países. Un niño de tres años rescatado con vida el martes por brigadistas jordanos renovó momentáneamente la esperanza, pero el tiempo juega en contra. El Programa Mundial de Alimentos lanzó un llamamiento de 50 millones de dólares.

Venezuela cumple este miércoles una semana desde el doble terremoto que devastó amplias zonas del país, con un saldo oficial de 1.943 muertos, 10.571 heridos y más de 50.000 desaparecidos, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate y organismos internacionales alertan sobre el agravamiento de la crisis humanitaria. Los sismos del 24 de junio, de magnitud 7,2 y 7,5 con epicentro en Yaracuy y Carabobo, siguen siendo la catástrofe natural más grave que registra el país desde el alud de Vargas de 1999.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que en las dos zonas más golpeadas por los terremotos, Caraballeda y Catia la Mar, se encontraban unas 30.000 personas cuando ocurrieron los sismos. Según precisó, 19.861 lograron salir por sus propios medios o fueron rescatadas con vida. La diferencia entre ese número y los 30.000 que estaban en la zona es la cifra que más preocupa a los equipos de rescate: miles de personas todavía sin dar señales de vida bajo toneladas de escombros.

Las tareas de rescate continúan con la participación de miles de socorristas venezolanos y equipos enviados por más de 30 países. Aunque el paso de los días reduce las posibilidades de encontrar personas con vida bajo los escombros, este martes un niño de tres años fue rescatado con vida gracias al trabajo de un grupo de rescatistas jordanos, uno de los pocos hallazgos que renovó momentáneamente la esperanza de familiares que aún esperan noticias de sus seres queridos. El pequeño pasó seis días atrapado bajo los restos de un edificio en Caraballeda antes de ser encontrado con vida. Su caso recorrió el mundo y le dio un respiro emocional a una operación que cada vez suma más hallazgos fatales que sobrevivientes.

El Comité Internacional de Rescate advirtió que las necesidades básicas continúan sin cubrir para una parte importante de la población afectada. En un comunicado señaló que los servicios médicos en centros de salud y unidades móviles están desbordados, los refugios se encuentran a plena capacidad y los servicios de agua y electricidad siguen interrumpidos en las zonas afectadas. El organismo añadió que la magnitud de la respuesta no está a la altura de la magnitud de la necesidad humanitaria. La brecha entre lo que el Estado puede ofrecer y lo que la población necesita se profundiza con cada día que pasa.

Jorge Rodríguez indicó que 15.866 personas fueron identificadas como damnificadas y señaló que el Gobierno habilitó 15 refugios temporales en el estado de La Guaira y otros 55 en el resto del país. Muchas familias permanecen en campamentos improvisados o refugios temporales después de que sus viviendas quedaron destruidas o inhabitables. El Gobierno aseguró que reubicará a los damnificados y prometió entregar soluciones habitacionales antes de finalizar el año. Las imágenes aéreas de Caraballeda mostraron este miércoles a cientos de personas improvisando refugios con lonas y materiales de emergencia en parques y plazas públicas, bajo un sol intenso y sin acceso regular al agua potable.

El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas lanzó un llamamiento inicial de 50 millones de dólares para alimentar durante tres meses a unas 500.000 personas en Venezuela. El dato de contexto es brutal: según la ONU, a comienzos de 2026 ya había 7,9 millones de personas que necesitaban ayuda humanitaria en el país antes de los terremotos. La catástrofe llegó sobre una Venezuela que ya estaba en emergencia.

Andreas Spaett, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Venezuela, describió la situación de quienes perdieron sus hogares al afirmar que buscan alimentos, buscan agua, buscan refugio. El Gobierno venezolano respondió que logró restablecer el 90% del suministro eléctrico y distribuyó más de tres millones de litros de agua en las zonas afectadas. Una semana después del doble terremoto, Venezuela sostiene la búsqueda con la esperanza cada vez más delgada pero sin bajar los brazos. Cada hora que pasa es una hora menos de posibilidades, y también una hora más de familias que esperan una respuesta que en muchos casos nunca llegará.

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