En otro gesto que marca distancia con la Casa Rosada, la vicepresidenta Victoria Villarruel recibió este miércoles al secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, Rubén "Pollo" Sobrero, para escuchar su diagnóstico sobre el estado del sistema ferroviario metropolitano. El encuentro sorprendió al arco político por la combinación de los protagonistas: la titular del Senado, referente de la derecha nacional, y uno de los sindicalistas más combativos de la izquierda trotskista, reunidos por una preocupación común que trasciende cualquier grieta.
El propio Sobrero contó cómo llegó a ese despacho con una anécdota que circuló velozmente en las redes: "Hice una presentación en el Senado y dejé el informe a todos los senadores. ¿Sabés quién fue la única que me aceptó una reunión? Victoria Villarruel. Algunos compañeros me decían: ¿te vas a sentar con Villarruel? Me voy a sentar con todos", dijo el dirigente en declaraciones al programa Primer Plano. La frase encapsuló la lógica que guió el encuentro: la seguridad de millones de usuarios como argumento que supera la pertenencia ideológica.
Villarruel fue contundente al cerrar la reunión. "Teniendo en cuenta que es un sector que afecta la productividad y la logística de nuestro país, que en los últimos años hubo cientos de descarrilamientos, y que la conexión de poblaciones hace a la construcción de soberanía nacional, las diferencias ideológicas no las pone por sobre los intereses de nuestro país. Es de una inmadurez política notoria ideologizar el tema de los ferrocarriles", remarcó la vicepresidenta. Un mensaje que, dicho en este contexto, suena también como una crítica velada a la gestión del Poder Ejecutivo.
Los números que llevó Sobrero son alarmantes. Según el informe de la Unión Ferroviaria, en el primer cuatrimestre de 2026 se registraron 101 descarrilamientos en el Tren Sarmiento, un incremento del 30% respecto al mismo período de 2025. El documento abarca vías, señalamiento, material rodante, mantenimiento, reducción de servicios, despidos y situación salarial. La conclusión técnica es lapidaria: "El Estado está empujando al sistema a una tragedia." Sobrero advirtió además que en junio disminuyó 30% la frecuencia de los trenes y que 2,5 millones de personas menos viajan en el sistema, en parte por la crisis económica.
Antes de sentarse con Villarruel, Sobrero pasó por el bloque peronista, donde se reunió con José Mayans, Jorge Capitanich y Eduardo "Wado" de Pedro. Desde el interbloque denunciaron el "abandono del Gobierno nacional" y acusaron que se avanza en el "desfinanciamiento, vaciamiento de los talleres y reducción de personal con el objetivo de privatizar los trenes". Luego también se encontraría con el diputado Leandro Santoro. Una jornada legislativa que dejó en evidencia que el deterioro ferroviario puede ser el punto de encuentro más inesperado de la política argentina.
Sobrero anticipó que la gira institucional continuará. Pidió reunión con Patricia Bullrich, con quien también mantiene un vínculo histórico de enfrentamientos: "La conozco desde hace 40 años, nos hemos peleado mucho, pero me voy a sentar con ella, le voy a llevar un informe técnico y le voy a decir este es el problema y esta es la salida que ofrecemos." Y cerró con una advertencia que nadie en el Gobierno debería tomar a la ligera: "No queremos otra vez una situación como la que vivimos en Once."