El Comando Central de Estados Unidos informó este lunes por la noche que completó una nueva ronda de ataques contra Irán, en la tercera noche consecutiva de operaciones militares ordenadas por el presidente Donald Trump, con bombardeos sobre múltiples objetivos militares, incluidos Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas. La intensidad creciente de las operaciones marca un escalón más en un conflicto que comenzó el 28 de febrero y que no muestra señales de desaceleración.
El CENTCOM informó que las fuerzas estadounidenses utilizaron por primera vez en combate drones marítimos durante operaciones contra una instalación iraní. Los dispositivos fueron empleados contra un centro de mantenimiento de submarinos y embarcaciones ubicado en la base naval de Bandar Abbas. Los ataques degradaron la capacidad de Irán para continuar atacando el transporte marítimo comercial. Las imágenes difundidas por el CENTCOM mostraron la aproximación de los drones y una gran explosión sobre la instalación costera.
En una operación anterior, las fuerzas estadounidenses habían atacado cerca de 140 objetivos militares iraníes con municiones de precisión lanzadas desde aviones de combate, drones y buques navales. Los objetivos incluían instalaciones de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera. El patrón de los ataques apunta a desmantelar sistemáticamente la capacidad ofensiva iraní sobre el estrecho.
Trump anunció además el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán y estableció un peaje del 20% para todos los buques que quieran cruzar el estrecho de Ormuz bajo protección de la Armada de los Estados Unidos. La medida, que no tiene precedente en la historia reciente del comercio marítimo internacional, generó reacciones inmediatas de varios países exportadores de petróleo y de organismos como la ONU.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró haber atacado e inutilizado dos supertanqueros que, según Teherán, habían desconectado sus sistemas de navegación, ignorado las advertencias de las autoridades iraníes en el estrecho de Ormuz e intentado atravesar una ruta minada. Irán también lanzó nuevos ataques de represalia contra la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, mientras que las sirenas antiaéreas volvieron a sonar por tercera vez en Bahréin.
Los precios del petróleo subieron un 2%, alcanzando su nivel más alto en cuatro semanas, en medio de los continuos ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado a la moderación. Pakistán, que fue mediador clave en el acuerdo de Ginebra del 19 de junio que colapsó días después, volvió a tenderse como puente diplomático, aunque con escasa receptividad de ambas partes en una semana en que los aviones hablan más fuerte que los cancilleres.