Enormes columnas de humo de los incendios forestales en Canadá comenzaron a cruzar la frontera hacia Estados Unidos, lo que genera niveles peligrosos de contaminación del aire para más de 100 millones de personas en el Medio Oeste y el noreste. En Canadá, casi 3.500 incendios han quemado más de 4,8 millones de acres este verano. Una docena de ellos se intensificaron en Ontario en las últimas semanas y llenaron el cielo de humo, que comenzó a desplazarse hacia el sur.
Una densa capa de humo procedente de los incendios forestales en Canadá avanzó este jueves sobre amplias zonas del norte de Estados Unidos y provocó alertas sanitarias por niveles peligrosos de contaminación atmosférica en estados como Michigan, Minnesota, Illinois, Ohio y Nueva York. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que la jornada representaba el peor momento del episodio y pidió precaución a toda la población: "Con niveles insalubres, todos, no solo las personas con asma o problemas cardíacos, no solo los adultos mayores, todos pueden sentir efectos en la salud. Hoy todos los neoyorquinos deben tomar precauciones".
El jueves, Detroit, una ciudad de unos 650.000 habitantes, registró la peor calidad del aire del mundo, según el sitio especializado iQAir. Toronto ocupó el segundo lugar, mientras que Minneapolis y Chicago se situaron en la tercera y cuarta posición, respectivamente. La concentración de partículas finas PM2.5 fue el factor determinante para que varias ciudades activaran protocolos de emergencia que no se veían desde los peores episodios de 2023.
Un estudio publicado en 2023 detectó un incremento de enfermedades cardíacas y pulmonares asociado con humo proveniente de incendios forestales originados hasta a 3.380 kilómetros de distancia. Los investigadores también relacionan la exposición con problemas oculares y cutáneos. Durante el embarazo, distintos estudios asociaron la exposición al humo con abortos espontáneos, bajo peso al nacer y partos prematuros. Un estudio estadounidense de 2026 también relacionó la exposición al humo de incendios forestales con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, colorrectal, de mama, de vejiga y de sangre.
La exposición al incendio Camp Fire de California, ocurrido en 2018, también se asoció con cambios en la cognición y la actividad cerebral entre seis y doce meses después. Otros estudios vincularon la exposición prolongada con un mayor riesgo de demencia. Además, datos de California detectaron un incremento de infecciones por hongos en los meses posteriores a la exposición, una situación que los investigadores atribuyen a las esporas transportadas por el humo.
El humo de incendios forestales contiene partículas finas conocidas como PM2.5, que pueden penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo. Según la EPA, los incendios forestales ocurridos en Canadá durante 2026 han generado uno de los episodios de contaminación transfronteriza más extensos de los últimos años, afectando a millones de personas en el centro-norte y noreste de Estados Unidos.
Los organismos de salud pública reiteraron la necesidad de reducir toda actividad al aire libre, especialmente para grupos vulnerables como niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades preexistentes. Las autoridades advirtieron que la situación podría prolongarse hasta el viernes, debido a la persistencia de condiciones atmosféricas que favorecen el desplazamiento del humo. La ciudad de Nueva York distribuyó mascarillas KN95 en bibliotecas, estaciones de policía y bomberos. El índice AQI se actualiza cada hora en el sitio AirNow.gov, donde cualquier persona puede consultar el estado de la calidad del aire en su zona en tiempo real.