21 de Julio de 2026
Internacionales / 20-07-2026

El petróleo revierte su suba tras señales de Irán sobre una posible reanudación de las negociaciones





El Brent y el WTI cedieron sus ganancias iniciales del lunes al conocerse que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán señaló que podrían buscarse negociaciones con Estados Unidos sobre la base de los intereses nacionales. La señal diplomática, todavía imprecisa, fue suficiente para enfriar una apertura alcista que había llevado al crudo a máximos de un mes. El tránsito por el estrecho de Ormuz sigue en mínimos y el mercado permanece en equilibrio inestable.

Los precios del petróleo revirtieron sus ganancias iniciales este lunes, luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán señalara que podrían buscarse negociaciones con Estados Unidos sobre la base de los intereses nacionales. La declaración introdujo una posibilidad diplomática en un mercado dominado por el temor a nuevas interrupciones del suministro. Tanto el Brent como el WTI habían abierto al alza en la primera hora de operaciones, impulsados por la continuidad de los ataques cruzados entre ambas potencias registrados durante el fin de semana, pero la señal iraní frenó el impulso comprador de manera inmediata.

El domingo, el Comando Central de Estados Unidos informó que completó una nueva ronda de ataques contra instalaciones militares iraníes por tercera noche consecutiva, incluyendo objetivos en Bandar Abbas, Bushehr y Jask. Irán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. La intensidad del intercambio de golpes había generado en los mercados asiáticos una apertura bajista para la renta variable y alcista para el crudo, pero el mensaje de Teherán cambió el tono de la jornada.

El tránsito por el estrecho de Ormuz, la vía por la que circula aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, permanece muy por debajo de sus niveles habituales. El volumen de crudo que no llegó al mercado desde el inicio de la guerra en febrero se acerca a los 1.000 millones de barriles, según estimaciones del analista Tamas Varga. El estrecho pasó a ser la pieza de ajedrez más valiosa del conflicto: cada vez que Irán amenaza con cerrarlo el crudo sube, y cada vez que aparece una señal diplomática el mercado cede parte de las ganancias.

La señal de Teherán no fue un llamado formal a retomar el proceso de Ginebra, sino una declaración más ambigua del canciller Abbas Araqchi que dejó abierta la posibilidad de conversaciones sin comprometerse con ninguna agenda ni plazo. Los analistas de Commerzbank advirtieron que el estancamiento diplomático sigue siendo la variable dominante: "Aunque el alto el fuego se mantiene en términos relativos, las esperanzas de una rápida reapertura del estrecho de Ormuz se han desvanecido." La posición del mercado es de cautela: compra en los repuntes cuando hay señales de escalada, vende cuando aparece un atisbo diplomático.

La volatilidad del crudo en las últimas semanas fue extrema. Tras alcanzar los 120 dólares por barril en el pico más alto de las hostilidades, el Brent llegó a tocar los 70,38 dólares el 2 de julio, cuando los mercados celebraron el principio de acuerdo de Ginebra. Desde entonces recuperó terreno y cotiza en torno a los 78 dólares, sin que ninguno de los dos extremos parezca sostenible con el conflicto aún abierto.

Por ahora, el Brent y el WTI reflejan un equilibrio inestable entre la amenaza militar y la expectativa de negociaciones. El retroceso del lunes no representa una normalización del mercado, sino una respuesta inmediata a una señal diplomática todavía imprecisa. La evolución futura dependerá de si los intermediarios, con Pakistán y Qatar como los más activos, logran convertir los mensajes compartidos con Teherán en conversaciones concretas. Mientras tanto, los ataques, los incidentes marítimos y el menor tránsito por Ormuz mantendrán al petróleo expuesto a nuevas oscilaciones que ningún modelo de precios puede anticipar con certeza.

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