Junto al equipo económico, el mandatario pasa sus días debatiendo los puntos del articulado que presentará la próxima semana para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. El pasado martes, la mesa política definió que la exposición que protagonizará el libertario tendrá lugar al regreso de su viaje a Lima, Perú, previsto para el 28 de julio. Tras el compromiso internacional de asistir a la asunción presidencial de Keiko Fujimori, Milei brindará algunos detalles del proyecto que lo obsesiona y en el que trabaja junto a los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, además del titular del organismo, Santiago Bausili.
Según supo Infobae de fuentes al tanto de las conversaciones, el formato de la presentación aún está en discusión, aunque en Casa Rosada hablan de la posibilidad de que sea transmitida por cadena nacional, como ocurrió con el megadecreto de necesidad y urgencia 70/2023. La referencia al DNU fundacional del gobierno no es inocente: con ese formato Milei le habló a todo el país en simultáneo para anunciar las medidas más transformadoras de su gestión, y la reforma del BCRA tendría un rango similar en términos de trascendencia.
El proyecto apunta a modificar la Carta Orgánica del Banco Central en varios puntos clave. Dentro del equipo económico hablan de eliminar la posibilidad de que el BCRA financie al Tesoro, de restringir aún más la emisión monetaria y de avanzar en una arquitectura institucional que haga irreversible el camino hacia la competencia de monedas. El diseño técnico lo lidera Santiago Bausili junto a Caputo y Sturzenegger, con Milei revisando cada párrafo del texto.
La iniciativa llegará al Congreso en un momento de mejor clima parlamentario para el Gobierno, tras los acuerdos legislativos del segundo trimestre y la mejora del riesgo país. Desde el oficialismo señalan que tiene chances reales de aprobación antes de las elecciones de octubre, aunque la complejidad técnica del texto y la necesidad de mayorías especiales para algunos artículos obligan a ser cautos. El peronismo ya adelantó que analizará cada artículo por separado antes de comprometerse con cualquier dictamen.
Dentro del Gobierno definen esta iniciativa como el proyecto más ambicioso del segundo semestre, incluso por encima de la reforma política que busca la eliminación de las PASO. La lógica es clara: la reforma del BCRA tiene un componente estructural que trasciende cualquier resultado electoral, mientras que las PASO son una disputa acotada al calendario político inmediato. Con la calificación de Moodys a B3 y el riesgo país en mínimos, el equipo económico considera que el momento es propicio para dar el paso.