28 de Julio de 2026
Nacionales / 28-07-2026

Lula da Silva ninguneó a Milei tras las críticas que causaron un conflicto diplomático: "¿Quién es ese tipo?"





El presidente brasileño eligió la ironía y el ninguneo al ser consultado por los periodistas, mientras el canciller Mauro Vieira convocó al embajador argentino en Brasilia para transmitirle el repudio formal. El ministro de Hacienda Dario Durigan también apuntó contra Milei y lo llamó "el payaso que es presidente de la Argentina". La crisis es la más grave en las relaciones bilaterales desde la llegada del libertario al poder.

El presidente brasileño Lula da Silva se pronunció por primera vez tras las críticas de Javier Milei que generaron un conflicto diplomático entre Brasil y la Argentina. El presidente brasileño, que buscará la reelección en octubre, eligió el ninguneo y la ironía cuando los periodistas locales le preguntaron por su par argentino: "¿Quién es ese tipo?", dijo el mandatario. La escena ocurrió en Itamaraty, en Brasilia, mientras Lula esperaba al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, y la rápida respuesta desató las risas entre los presentes.

Milei dijo que el presidente Lula es un "ladrón" y "presidiario", mientras que calificó de "basura calva" al juez de la Suprema Corte Alexandre de Moraes, quien encabezó el proceso contra Jair Bolsonaro por el que fue condenado por un intento de golpe de Estado en 2023. Los dichos fueron pronunciados durante el acto de lanzamiento de campaña de Flavio Bolsonaro en San Pablo el fin de semana pasado, y derivaron en una crisis diplomática sin precedentes en la era Milei.

Más temprano el canciller brasileño, Mauro Vieira, convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para transmitirle el repudio de su gobierno y exigirle explicaciones por el comportamiento del mandatario argentino en su territorio. La reunión formal entre Vieira y Raimondi no produjo avances concretos: el canciller transmitió el malestar de Brasilia pero no hubo compromisos ni gestos de distensión desde ninguno de los dos lados.

El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, cuestionó los dichos de Milei y aprovechó para comparar la situación económica de ambos países: "El payaso que es presidente de la Argentina vino ayer a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta." La respuesta económica del gabinete de Lula fue un intento deliberado de trasladar el debate al terreno donde el gobierno brasileño se siente más cómodo.

Miembros del gobierno de Lula declararon que no veían ningún problema con la presencia de Milei en un acto partidario, pero advirtieron que reaccionarían si el argentino hacía comentarios sobre asuntos internos brasileños. De esta manera, Lula demostró que su intención es concentrarse en la campaña electoral y en todo caso apuntar contra Donald Trump, quien acaba de aplicar aranceles del 25% a productos brasileños.

El canciller Mauro Vieira calificó las declaraciones de Milei como un episodio "sin precedentes" en la historia de las relaciones bilaterales y las consideró una "interferencia en asuntos domésticos" de Brasil, aunque aclaró que el objetivo del gobierno de Lula es preservar los canales diplomáticos entre ambos países. El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado a Brasilia y aún no tiene fecha definida para regresar.

Las declaraciones de Milei contra Lula generaron un conflicto diplomático. Durante el acto de lanzamiento de Flávio Bolsonaro, Milei pronunció un duro discurso, en el que calificó a Lula de "ladrón", "presidiario" y "zurdo". El conflicto, que atraviesa diferencias ideológicas profundas, amenaza con impactar en el vínculo entre los dos principales socios del Mercosur en vísperas de las elecciones presidenciales de Brasil en octubre.

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