El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández estuvo durante este lunes en la ciudad de La Plata para reunirse con el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco. Sin embargo, antes de la cumbre habló con la prensa, cuestionó el armado de las listas dentro del peronismo de las últimas elecciones y se refirió a los pedidos por la liberación de la ex presidenta Cristina Kirchner. En diálogo con la prensa, dijo: "Cristina no puede ser candidata. A mí no me van a ver nunca como un pelotudo con un cartel que dice Cristina libre. Es un horror eso. Cristina tiene que estar libre porque es inocente, porque no tiene nada que ver con todo lo que inventaron".
"Eso de sentarse a la mesa con la lapicera porque no me pertenece a poner los nombres de mis amigos, así nos fue. Eso no puede volver a pasar. Hay que armarlo de forma tal en donde los hombres y las mujeres que representan a un territorio tengan la necesidad de ser reconocidos como tales y que se los ponga en el lugar que corresponda." La crítica apuntó directamente al modelo de construcción de listas que el camporismo impuso en los últimos ciclos electorales, donde la conducción política centralizó las definiciones sin consulta territorial.
"La lapicera es de Cristina, su hijo es el que malversa", afirmó Fernández en la puerta de la Gobernación, en La Plata. "Creen que tienen la lapicera, cuando en realidad no les pertenece", advirtió. La referencia a Máximo Kirchner sin nombrarlo fue uno de los pasajes más tensos de una conferencia informal que duró varios minutos y que dejó varios titulares.
También cruzó sin mencionar a Máximo Kirchner, quien semanas atrás en una entrevista sostuvo que había dirigentes que no se animaban a visitar a la ex mandataria en San José 1111, donde cumple con la prisión domiciliaria. "A mí me vas a decir que yo visite a Cristina. Diez veces ya pedí para verla. Y alguna de esas veces, que seguramente tendría sus complicaciones, no le cargo las tintas a ella, la saco del costado, pero de las veces ella me ha llamado y hemos hablado por teléfono y estaría con gusto al lado de ella."
También se refirió a los posibles candidatos a presidente para el año próximo: "El único que apareció hasta ahora es Kicillof. Supongo que Massa tendrá sus intenciones. Y Cristina tiene todo el derecho a opinar. Pero yo al que veo en las mejores condiciones como candidato es al gobernador." La visita al ministro Bianco, hombre de extrema confianza de Kicillof, no fue casual: Fernández llegó a la Casa de Gobierno bonaerense a sellar un posicionamiento que en el peronismo se lee sin ambigüedad como un respaldo explícito al gobernador de cara a 2027.
Más allá de los cruces internos, el eje del mensaje de Fernández fue reivindicar a Kicillof como el único dirigente peronista con volumen propio de cara a 2027. El exjefe de Gabinete remarcó que, salvo el gobernador bonaerense, el espacio no tiene hoy a nadie de peso similar, y que la prioridad debe ser sostener lo que ya se construyó antes de improvisar nuevas candidaturas. El hecho de que Fernández haya elegido la Casa de Gobierno bonaerense en La Plata para bajar estas definiciones no es un dato menor: la sede del Ejecutivo provincial vuelve a funcionar como escenario de mensajes políticos de alcance nacional.