31 de Julio de 2026
Internacionales / 31-07-2026

Crisis migratoria sin precedentes en Ceuta: 60.000 personas cruzaron desde Marruecos y ya hay 34 muertos en el mar





En menos de 48 horas, más personas que la mitad de la población de la ciudad autónoma española ingresaron a nado y a pie por el espigón del Tarajal. El presidente de Ceuta la declaró "fuera de control", Sánchez viajó de urgencia y la UE calificó las imágenes de inaceptables. Miles de jóvenes deambulan por las calles sin que el Estado pueda absorberlos.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, cifró en 60.000 los migrantes que entraron a la ciudad autónoma desde Marruecos por la crisis migratoria desatada este jueves. "Es imposible asumir esta situación", aseguró en rueda de prensa tras reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El recuento de víctimas en la frontera continúa en aumento: Vivas confirmó que la cifra de fallecidos alcanzó las 34 personas. Una ciudad de 83.000 habitantes enfrenta una avalancha de proporciones históricas.

Ceuta está en alerta máxima después de que miles de personas procedentes de Marruecos cruzaran a nado la frontera marítima que las separa de territorio europeo. Las entradas se produjeron tanto a nado como a pie por el espigón fronterizo del Tarajal y al menos diez personas migrantes murieron en el mar en las primeras horas. Las imágenes de hombres, mujeres y niños exhaustos pisando suelo español con ropa mojada recorrieron el mundo en cuestión de horas.

La gestión de la crisis se saldó con cuerpos sin vida recuperados en el agua a ritmo constante. Las unidades a cargo del control fronterizo recuperaron del agua los cuerpos de 14 personas en las primeras 24 horas, y la Guardia Civil localizó en las últimas horas los cuerpos de otras seis personas más, elevando la cifra total a 34 fallecidos. Salvamento Marítimo trabajó sin descanso en aguas turbulentas mientras los medios de emergencia terrestres estaban desbordados.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que el Ejecutivo utilizará todos los recursos y mecanismos del Estado para garantizar la seguridad de la ciudadanía en Ceuta. El líder del PP, Alberto Feijóo, advirtió que la llegada podría superar las 40.000 personas, la mitad de la población de la ciudad, y reclamó medidas extraordinarias que el Gobierno no terminaba de activar.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de inaceptables las imágenes procedentes de la frontera entre Marruecos y Ceuta. En un mensaje difundido en X, insistió en que no se puede permitir la entrada en la Unión Europea sin cumplir las normas establecidas y reclamó el fin inmediato de los cruces peligrosos. La presión sobre Bruselas para activar mecanismos de emergencia europeos creció con cada hora que pasaba.

La crisis abrió además un nuevo frente diplomático con Italia, cuyo gobierno reaccionó con dureza ante lo que describió como una demostración de la incapacidad de España para controlar sus fronteras exteriores. Marruecos, como ya ocurrió en 2021, volvió a ser señalada como responsable de aflojar los controles fronterizos en un contexto de tensión diplomática entre Rabat y Madrid. El patrón se repitió con una escala mucho mayor: en aquel episodio cruzaron algo más de 8.000 personas. Esta vez, la cifra es casi ocho veces superior.

Miles de jóvenes marroquíes llegaron a la frontera entre Castillejos y Ceuta para intentar cruzar la valla que separa las dos ciudades, mientras cientos de personas quedaron varadas en el lado marroquí sin que España ofreciera alternativas o respuestas humanitarias claras. La magnitud del flujo y la falta de previsión dejaron expuestas las limitaciones del Estado ante episodios migratorios masivos, y la pregunta que nadie en Bruselas, Madrid ni Rabat termina de responder es siempre la misma: qué pasa con las personas que ya cruzaron.

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