El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes por la noche que su país tiene el "control total" del estrecho de Ormuz, en medio de la disputa con Irán por el bloqueo de esta estratégica vía marítima y de las condiciones planteadas por Teherán para permitir el paso de buques. "Controlamos totalmente el estrecho de Ormuz. Tenemos el control sobre él. Nadie más, solo nosotros. Nuestra Armada es increíble y las cosas están yendo muy bien para nuestro país", afirmó Trump ante los periodistas tras una visita a Ohio.
Las palabras del presidente contrastan con la posición oficial iraní, reiterada el pasado fin de semana. El régimen sostiene que el estrecho seguirá cerrado hasta que Washington cumpla una serie de condiciones políticas, con independencia de los avances técnicos que negocia con Omán para establecer nuevas rutas de navegación. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, señaló que ese entendimiento con Mascate se encuentra en su fase final, pero que las condiciones de fondo siguen sin resolverse.
El nuevo jefe del Consejo Supremo de Seguridad de Irán, Mohsen Rezaei, condicionó la reapertura del estrecho a un acuerdo que contemple un alto el fuego que incluya Líbano y la Franja de Gaza, además del levantamiento del bloqueo estadounidense y la liberación de los activos iraníes congelados en el exterior. Las exigencias de Teherán apuntan más allá del conflicto bilateral con Washington y se enredan con el escenario israelí, que opera con su propia agenda.
Trump también lanzó una advertencia ante una eventual nueva acción de Irán. "En algún momento, tal vez hagan algo y entonces sean aniquilados. Pero ahora mismo estamos en una muy buena posición", manifestó. La retórica del mandatario combina la afirmación de superioridad militar con señales de que todavía no descarta una salida diplomática, aunque cada vez con menos margen para sostener las dos posiciones al mismo tiempo.
El Ejército estadounidense informó que un helicóptero MH-60 de la Armada de Estados Unidos disparó dos misiles Hellfire contra el buque Vela Nova, con bandera de Panamá, después de que, según Washington, ignorara advertencias para detenerse. El incidente sumó tensión a una jornada en que el Centcom informó además que en los últimos días se han desviado 55 barcos que intentaron romper el cerco en Ormuz.
El conflicto se remonta al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán con el argumento de impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear. La guerra derivó pronto en una disputa por el control del estrecho de Ormuz, paso por el que circulaba antes del bloqueo cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado que se comercia en el mundo. Seis meses después del inicio de la guerra, el estrecho sigue siendo el campo de batalla más sensible de un conflicto que no encuentra salida diplomática.