La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ratificó la realización de un paro nacional de 48 horas que afectará las operaciones en más de 27 aeropuertos de toda la Argentina. La medida de fuerza, que involucra de manera directa al personal de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), se llevará a cabo durante las jornadas de este jueves 3 y viernes 4 de septiembre, generando una fuerte incertidumbre en el esquema de vuelos comerciales y privados del país.
El reclamo de los trabajadores estatales abarca una serie de demandas vinculadas a la recomposición salarial urgente, la reincorporación de personal despedido y el rechazo a los intentos de privatización o reestructuración de los organismos de control aéreo. Desde la conducción gremial señalaron que las medidas de fuerza impactarán en áreas clave para la operatividad, tales como la fiscalización de vuelos, el control de sanidad aeroportuaria y los servicios de extintores y salvamento.
Debido al alcance del reclamo, desde los distintos sectores operativos del ámbito aeronáutico advirtieron sobre la inminente ocurrencia de demoras, reprogramaciones y cancelaciones masivas de vuelos en las principales terminales aéreas del país. Si bien se garantizó la prestación de servicios esenciales y la atención de vuelos sanitarios o de emergencia, las autoridades aeroportuarias recomendaron a las compañías aéreas y a los pasajeros verificar con anticipación el estado de sus itinerarios.
En el marco del anuncio de la huelga, el secretario general del gremio lanzó una dura advertencia dirigida directamente a las autoridades del Poder Ejecutivo para instar a la convocatoria de negociaciones. “Si no se abre una instancia de diálogo, el conflicto se va a profundizar”, enfatizó el referente sindical, dejando en claro que las acciones de protesta continuarán escalando durante los próximos días en caso de no recibir una propuesta concreta.
Por su parte, desde la Secretaría de Transporte y la Secretaría de Trabajo se encuentran analizando la posibilidad de dictar la conciliación obligatoria para frenar la paralización total del tráfico aéreo. Sin embargo, las autoridades de la ANAC sostienen que la convocatoria al paro responde a disputas políticas que van más allá del ámbito estrictamente laboral y garantizan que buscarán minimizar los perjuicios a los usuarios.
Con el plazo fijado para el inicio de las medidas de fuerza, el conflicto en los cielos argentinos entra en sus horas más decisivas. Mientras las aerolíneas preparan planes de contingencia para mitigar el impacto sobre los miles de pasajeros afectados, el gremio mantiene firme su postura a la espera de un llamado oficial de último momento por parte del Gobierno nacional.