El presidente Javier Milei encabezó el acto de clausura del foro internacional "Vientos de cambio: Avanza la libertad en Argentina y las Américas", llevado a cabo en el Hotel Sheraton del barrio porteño de Retiro. Ante un auditorio repleto de empresarios, economistas y dirigentes liberales, el jefe de Estado desplegó una encendida defensa de las reformas estructurales impulsadas por su administración y lanzó contundentes definiciones en clave política con miras a las próximas elecciones presidenciales.
Durante su exposición, el mandatario ratificó la pauta del déficit cero y remarcó que bajo ninguna circunstancia cederá ante los reclamos de flexibilización monetaria o fiscal impulsados por la oposición. "Al populismo no se le gana haciendo populismo", aseveró el Presidente al repasar los indicadores de desaceleración inflacionaria y enfatizar que la rigidez en las cuentas públicas representa el único camino sostenible para afianzar el crecimiento económico a largo plazo.
En uno de los tramos más enérgicos de su discurso, Milei contrastó su gestión con las administraciones peronistas al asegurar irónicamente que, si hubiera logrado sus mismos resultados bajo esa bandera política, "el 50% de las calles de Argentina llevarían mi nombre". Asimismo, planteó el escenario electoral de 2027 como una encrucijada determinante entre el modelo de la libertad y el retorno a la decadencia, advirtiendo que los votantes tendrán frente a sí opciones antagónicas con datos concretos sobre la mesa.
Fue en ese marco conceptual donde el jefe de Estado pronunció su frase más tajante sobre el futuro político del país ante la mirada de los asistentes. “Si no ganamos es porque, como sociedad, estamos decidiendo suicidarnos”, sentenció el mandatario, argumentando que el electorado deberá elegir libremente si consolidar la transformación del sistema económico o retroceder hacia fórmulas del pasado que llevaron a la Argentina a severas crisis recurrentes.
La presentación contó además con un guiño a la política exterior en la antesala de la cadena nacional programada por el tema Malvinas, cuando el canciller Pablo Quirno ingresó al salón y fue saludado públicamente por el Presidente. El mandatario aprovechó el momento para ponderar el reposicionamiento geopolítico de la Argentina y destacar la alineación estratégica con las principales potencias occidentales como un pilar fundamental de su programa de gobierno.
Hacia el cierre de su intervención, Milei renovó su voto de confianza en la ciudadanía y se mostró optimista respecto al desempeño del oficialismo en las urnas. Con la consigna de profundizar la batalla cultural y respaldado por sus principales ministros en el estrado, el Presidente concluyó la jornada reafirmando su compromiso de sostener el rumbo económico trazado desde el primer día de gestión.