El Gobierno nacional y la empresa Aeropuertos Argentina alcanzaron un acuerdo histórico para extender por 11 años adicionales la concesión de los servicios aeroportuarios del Grupo A del Sistema Nacional de Aeropuertos, prorrogando el plazo del contrato vigente hasta el año 2049. La firma del acuerdo se enmarca en el proceso de renegociación técnica iniciado para compensar el fuerte impacto económico y operativo que sufrió el sector aerocomercial durante la pandemia de COVID-19.
Como contrapartida central por la prórroga del contrato —cuya finalización original estaba prevista para 2038—, la compañía privada se comprometió a llevar adelante un ambicioso plan de obras de infraestructura por un total de USD 600 millones. El esquema acordado entre la Secretaría de Transporte y la firma operadora establece que la gran mayoría de estos desembolsos financieros deberán ejecutarse en forma prioritaria de aquí hasta el año 2031, destinándose a la modernización integral de terminales de pasajeros, pistas y sistemas de navegación.
El plan de inversiones prioritarias contempla intervenciones clave en las principales terminales del país, entre las que se destacan la ampliación de capacidad y mejoras operativas en el Aeroparque Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Asimismo, se destinarán fondos significativos para concretar obras edilicias y tecnológicas estratégicas en aeropuertos de fuerte flujo turístico y productivo del interior del país, como Mendoza, Córdoba, Bariloche, Salta y Misiones.
Las negociaciones entre las autoridades nacionales y la concesionaria se sustentaron en los mecanismos de equilibrio económico-financiero previstos en el marco regulatorio. El derrumbe sin precedentes del tráfico de pasajeros y de las operaciones aéreas registrado entre 2020 y 2021 generó un descalce severo en los ingresos de la concesión, el cual es amortizado formalmente mediante este estiramiento de plazos a cambio de nuevos compromisos de capital por parte del sector privado.
Desde el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) resaltaron que la extensión contractual permitirá consolidar la recuperación del sector aerocomercial sin requerir financiamiento ni aportes directos del Tesoro Nacional. La incorporación de la nueva infraestructura busca dar respuesta al crecimiento proyectado de la conectividad aérea, mejorando los estándares de seguridad operacional y la calidad de atención a millones de viajeros nacionales e internacionales.
La ratificación del acuerdo por parte del Poder Ejecutivo consolida la previsibilidad para la gestión del sistema aeroportuario argentino de cara a las próximas décadas. Con este compromiso de capitalizado privado en marcha, el país apunta a equiparar sus principales terminales aéreas a los parámetros internacionales de competitividad, potenciando el desarrollo turístico, la logística de cargas y la integración federal.