01 de Octubre de 2026
Nacionales / 01-10-2026

El embate opositor por la Ley de Tierras complica a un Gobierno fragmentado y con los Milei fuera del país





Quedaron a cargo los Menem, en diálogo con Karina Milei desde París. Santiago Caputo está enfocado en el proyecto de Malvinas. Patricia Bullrich sigue adelantándose en los movimientos.

El frente legislativo e institucional volvió a tensionarse al máximo para la administración central en medio de una nueva ofensiva de los bloques opositores en el Congreso contra la Ley de Tierras. El embate parlamentario agarró al oficialismo en una posición de extrema vulnerabilidad operativa, atravesado por internas de gestión y con el presidente Javier Milei y la secretaria general Karina Milei fuera del país en el marco de la gira oficial por Europa.

Con la cúpula ejecutiva instalada en la Argentina Week en París, la conducción cotidiana del Palacio de Hacienda y la rosca política quedaron temporalmente bajo la tutela del esquema conducido por los Menem. Martin y Lule Menem intentan contener la sangría de votos y articular el mapa de contenciones legislativas mediante una comunicación fluida y constante a distancia con Karina Milei, quien monitorea los avances desde la capital francesa.

En paralelo a la urgencia parlamentaria, los principales asesores del núcleo duro presidencial distribuyen sus esfuerzos en otros frentes considerados prioritarios. El asesor estratégico Santiago Caputo mantiene su foco casi exclusivo en el desarrollo y la proyección del proyecto diplomático sobre la causa Malvinas, una iniciativa con la que Balcarce 50 busca reordenar la posición soberana en el Atlántico Sur pero que descuida la articulación del día a día legislativo.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, continúa mostrando una dinámica propia e independiente que genera contrapuntos dentro del gabinete. La funcionaria volvió a adelantarse en sus movimientos tácticos e intervenciones públicas sobre el escenario político, marcando agenda y reeditando tiranteces con los sectores del oficialismo que reclaman una mesa de decisión más centralizada y coordinada.

Esta dispersión en las funciones directivas expone las dificultades de gobernabilidad de una bancada libertaria fragmentada, que enfrenta severos contratiempos para hilvanar mayorías estables sin la presencia física del Presidente. La falta de un liderazgo unificado en el territorio nacional alienta a las bancadas opositoras a acelerar sus dictámenes contra las desregulaciones clave impulsadas por el Poder Ejecutivo.

Con el regreso de la comitiva oficial previsto para los próximos días, el Gobierno deberá recalibrar con rapidez su estrategia interna para evitar un revés determinante en el recinto. Las próximas horas resultarán cruciales para medir si el esquema Menem-Caputo-Bullrich logra articular una contención efectiva o si la ausencia de la conducción presidencial termina cediendo el control del temario legislativo a la oposición.

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