La Cámara de Diputados vive una jornada de alta tensión política por la convocatoria de la oposición para discutir la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23. El Poder Ejecutivo activó intensas negociaciones contra reloj para desactivar el quórum en el recinto y sostener la vigencia de la norma que constituye la columna vertebral del programa de desregulación económica impulsado desde el inicio de la gestión libertaria.
En los pasillos del Congreso y en la Casa Rosada, los operadores del oficialismo estimaban con un prudente optimismo que existía hasta un "80 por ciento" de probabilidades de que los bloques opositores no lograran reunir las 129 presencias necesarias para dar comienzo al debate. Sin embargo, la cúpula del partido gobernante evita triunfalismos apresurados y reconoce que la aritmética parlamentaria depende de apoyos volátiles en los bloques de la oposición dialoguista.
El clima de cautela impactó de lleno en la agenda operativa de La Libertad Avanza y el Gobierno. Las autoridades decidieron suspender o dejar en suspenso diversos compromisos institucionales y políticos, entre los que se destaca el encuentro quincenal de coordinación con los principales referentes del PRO. La mesa de trabajo con el espacio aliado quedó supeditada a que se consoliden de manera efectiva los acuerdos para neutralizar la jugada opositora en el recinto.
En paralelo a la rosca política en los despachos, la militancia oficialista desplegó una agresiva campaña en redes sociales para defender la validez del DNU y advertir sobre los riesgos de un retroceso regulatorio. A través de mensajes coordinados, el aparato digital del gobierno buscó presionar a los legisladores indecisos para que no bajen a dar quórum, calificando la iniciativa opositora como un intento de desestabilización institucional.
El desenlace de la jornada depende en gran medida de la postura final que adopten los bloques provinciales y los diputados que responden directamente a los gobernadores del interior. En las últimas horas, el oficialismo ofreció concesiones e impulsó proyectos alternativos para atender reclamos puntuales de las provincias, buscando incentivar la ausencia de varios legisladores clave y resquebrajar la mayoría opositora.
En la oposición, en tanto, confían en articular el rechazo junto a sectores del radicalismo, bloques provinciales y bancadas de izquierda para propinarle un duro revés legislativo al Poder Ejecutivo. La presencia en el temario de proyectos vinculados a la emergencia en discapacidad y la revisión de normativas sensibles incrementó la presión sobre bancadas intermedias.
Las próximas horas resultarán determinantes para medir la capacidad de contención del oficialismo en el Parlamento. De lograr frustrar la sesión por falta de quórum, el Gobierno anotará un triunfo táctico que le permitirá ganar margen de maniobra, mientras que una apertura del recinto pondría a prueba la solidez del blindaje sobre el articulado central del decreto.