La ciudad de Milán se convirtió en el escenario de una segunda jornada consecutiva de intensos disturbios, destrozos e incidentes entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad. La escalada de violencia, que comenzó durante la tarde en las inmediaciones de la emblemática plaza del Duomo, derivó en escenas de pánico, saqueos a locales comerciales de marcas internacionales y la quema de vehículos estacionados en pleno centro financiero.
De acuerdo con los reportes de las autoridades locales y los medios italianos, los enfrentamientos iniciaron cuando un grupo fuertemente radicalizado se desprendió de una marcha pacífica y arrojó piedras, bombas de humo y objetos contundentes contra el cordón policial. La policía antidisturbios respondió con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes, extendiendo los focos de tensión por varias calles aledañas.
Balance de daños y operativos de seguridad
El saldo preliminar de la jornada en la capital lombarda refleja la magnitud de los destrozos y la severidad de las acciones de contención:
Detenciones masivas: Las fuerzas del orden confirmaron la detención de más de 60 personas en el lugar de los hechos, acusadas de atentado contra la autoridad, daños agravados y saqueo.
Comercios afectados: Decenas de vidrieras de tiendas de indumentaria y tecnología situadas en las arterias comerciales fueron destruidas, registrándose múltiples saqueos antes de la intervención de las unidades policiales.
Heridos: Al menos 15 efectivos de las fuerzas de seguridad y una decena de manifestantes debieron recibir atención médica por contusiones, inhalación de gases y heridas leves.
Reacción del gobierno y convocatoria de urgencia
La gravedad de la situación en Milán, sumada a las manifestaciones replicadas en menor escala en otras ciudades del norte de Italia, provocó la inmediata reacción del gobierno central en Roma.
La primera ministra Giorgia Meloni condenó enfáticamente los actos vandálicos, calificándolos de "inaceptables y contrarios a cualquier forma de protesta legítima", y garantizó el respaldo total del Ejecutivo a las fuerzas de seguridad. Ante la persistencia de los focos de conflicto, Meloni convocó a un Gabinete de Seguridad de emergencia para este lunes en el Palacio Chigi, con el objetivo de evaluar la adopción de medidas extraordinarias de orden público y reforzar la custodia en los principales puntos estratégicos del país.