El pleno del Senado sancionó esta noche la ley que suspende las PASO para el corriente año, por lo que el Gobierno consiguió cumplir con el objetivo primordial de las sesiones extraordinarias, que finalizan mañana. La iniciativa obtuvo la mayoría absoluta -37, obligatorio- de 43 votos entre oficialistas, varios dialoguistas -algunos, divididos- y un kirchnerismo que se fracturó en este tema como en Diputados, mientras que hubo 20 rechazos y seis abstenciones.
“Son muy pocos los espacios que han tenido la posibilidad de dirimir su propia interna a la hora de las PASO”, aseguró la senadora del peronismo disidente y titular de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, Alejandra Vigo (Córdoba), quien fue la miembro informante.
La legisladora cordobesa luego deslizó que el Gobierno fijó el gasto de las PASO en USD 150 millones. Seguido a ello, destacó que resultó “no ser el mejor sistema” y que, si bien no era ideal tratar el tema, “el ciudadano de a pie, a la larga, va a valorar este proyecto”, sobre todo, “en el contexto que transitamos”.
El resultado exhibió una división marcada al interior del peronismo, que aportó 14 senadores que optaron por la afirmativa, seis que se abstuvieron y 14 que rechazaron la iniciativa. La bancada quedó partida entre el deseo de Cristina Kirchner de estropearle la agenda parlamentaria a Javier Milei para que siga pagando por el Criptogate y la necesidad de los gobernadores de suspender las primarias.
Aún cuando la ex Presidenta había otorgado la libertad de acción después del desbande de UP en Diputados, el escándalo de $LIBRA produjo un cambio de planes y el kirchnerismo intentó evitar la dispersión. Los mandatarios provinciales, finalmente, fracturaron el interbloque de UP por la mitad.