Los cinco disidentes venezolanos que estaban refugiados en la embajada argentina en Caracas dejaron la sede diplomática y lograron abandonar el país y recuperar su libertad tras 412 días.
En medio de la incertidumbre y la confusión por lo ocurrido, el régimen quiso instalar que, en verdad, la liberación de los secuestrados fue acordada entre las partes. Sin embargo, fuentes confirmaron que se trató de una operación militar comandada desde los Estados Unidos.
La noticia fue confirmada por el secretario de Estado de Donald Trump, Marco Rubio, quien, en sus redes sociales, celebró “el exitoso rescate de todos los rehenes retenidos por el régimen de Maduro”.
“Tras una precisa operación, todos los rehenes se encuentran ahora a salvo en territorio estadounidense. El régimen ilegítimo de Maduro ha socavado las instituciones venezolanas, violado los derechos humanos y puesto en peligro nuestra seguridad regional. Extendemos nuestra gratitud a todo el personal involucrado en esta operación y a nuestros socios que ayudaron a asegurar la liberación segura de estos héroes venezolanos”, escribió en su cuenta de X.
El pasado 20 de marzo de 2024, Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos ingresaron en la sede argentina en busca de refugio, a raíz de la persecución que Maduro mantenía en su contra, por colaborar con María Corina Machado y su equipo electoral.
Desde el primer día, los disidentes fueron víctimas de un constante asedio por parte del Palacio de Miraflores, de “todo tipo de atropellos físicos, mentales y emocionales” y de la violación constante de sus derechos, incluido el Derecho Internacional y, especialmente, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.