La posibilidad de una alianza entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tomó fuerza en las últimas horas, luego de que el oficialismo libertario ofreciera al macrismo dos lugares “entrables” en la lista de diputados nacionales: el cuarto y el sexto puesto. La propuesta fue considerada razonable por Mauricio Macri, quien dio el visto bueno para avanzar en el acuerdo, aunque persisten diferencias internas dentro del PRO.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, lidera las negociaciones con firmeza y exige que el sello electoral sea exclusivamente libertario, sin referencias visibles al PRO. Esta condición generó resistencias en el partido fundado por Macri, que busca preservar su identidad política en un distrito clave. A pesar de las tensiones, fuentes cercanas a ambos espacios aseguran que el pacto está “encaminado” y podría anunciarse en las próximas horas.
El acuerdo incluiría también la candidatura de Patricia Bullrich al Senado por CABA, en representación de LLA, lo que consolidaría su rol como figura puente entre ambos espacios. En paralelo, dirigentes como Jorge Macri y María Eugenia Vidal evalúan los términos del entendimiento desde la sede de Uspallata, mientras se barajan nombres para completar la boleta.
La alianza se da en un contexto de reconfiguración política en la Ciudad, tras la disolución de Juntos por el Cambio y el crecimiento del oficialismo libertario. Para el PRO, sumarse a LLA representa una oportunidad de mantener representación legislativa sin competir en soledad, lo que podría implicar una baja performance electoral.
Sin embargo, el acuerdo no está exento de riesgos. La alta presencia de exfuncionarios y empleados públicos en las listas de LLA ha generado críticas internas, por contradecir el discurso de reducción del Estado que promueve Milei. Además, algunos sectores del PRO temen perder protagonismo frente a una fuerza que busca imponer una “posición dominante” en el armado político.
Con el cierre de listas a la vuelta de la esquina, el desenlace de esta negociación marcará el futuro del espacio opositor en CABA y podría sentar las bases para nuevas alianzas en otros distritos. ¿Será este el inicio de una nueva coalición entre libertarios y macristas? El reloj corre.