En su primera aparición pública tras su salida del gobierno, Diana Mondino eligió un medio internacional para lanzar una batería de críticas contra el presidente Javier Milei. En una entrevista con el periodista Mehdi Hasan para la cadena Al Jazeera, la ex ministra de Relaciones Exteriores abordó temas sensibles como el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, la salud mental del mandatario y su peculiar vínculo con sus perros fallecidos.
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando Hasan le preguntó sobre la promoción de $LIBRA, una memecoin impulsada por Milei en redes sociales y actualmente bajo investigación judicial. Mondino respondió sin rodeos: “Hay dos posibilidades: o no es muy inteligente o es una suerte de corrupto. Elija usted. No sé”. Aunque luego intentó matizar sus palabras, el daño político ya estaba hecho.
El periodista también indagó sobre las versiones que indican que Milei consulta a sus perros muertos como asesores. Mondino no negó la afirmación y respondió con ironía: “Tal vez tienen un gato”. Ante la insistencia sobre si el presidente está mentalmente estable, la ex funcionaria deslizó una frase que dejó entrever su postura: “Carlos siempre tiene razón”, en referencia al ex asesor Carlos Rodríguez, quien había denunciado desequilibrios en el comportamiento de Milei.
Mondino también fue consultada por las frases más polémicas del presidente, como aquella en la que comparó al Estado con “el pedófilo en el jardín de infantes con los nenes encadenados y bañados en vaselina”. La ex ministra intentó desviar la conversación hacia temas económicos, pero terminó diciendo: “Bueno, pero no me voy a casar con él. No tiene que gustarme”.
A pesar de sus duras críticas, Mondino defendió el rumbo económico del gobierno: “No hay absolutamente ninguna tontería en decir que no podés gastar más de lo que ya tienes”. Sin embargo, sembró dudas sobre las declaraciones patrimoniales de los ministros del gabinete, al afirmar que “tal vez el que lo declaró era más rico, pero yo no lo era. Ojalá lo fuera”.
Las declaraciones de Mondino no solo exponen una interna feroz dentro del oficialismo, sino que también reconfiguran el tablero político en plena campaña electoral. Su reaparición pública, lejos de ser inocente, parece haber sido cuidadosamente calculada para marcar distancia con el presidente y posicionarse como una voz crítica desde dentro del espacio libertario.