El gobierno de Estados Unidos informó que se encuentra en negociaciones con la Argentina para establecer un swap de divisas por 20 mil millones de dólares con el Banco Central, en el marco de un paquete de medidas de apoyo financiero. El anuncio fue realizado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, tras la reunión que mantuvieron en Nueva York el presidente Javier Milei y Donald Trump.
Bessent explicó que el Tesoro norteamericano también está dispuesto a comprar bonos argentinos en dólares, tanto en el mercado primario como en el secundario, con el objetivo de contener la volatilidad y dar señales de confianza a los inversores. Además, adelantó que se analiza la posibilidad de otorgar un crédito stand-by a través del Fondo de Estabilización Cambiaria.
El funcionario destacó que, bajo la gestión de Milei, la Argentina logró una “consolidación fiscal significativa” y una “liberalización de precios y regulaciones”, lo que sentó las bases para un eventual retorno a la estabilidad. En ese sentido, subrayó que la administración Trump está preparada para “hacer lo que sea necesario” para respaldar al país en esta etapa crítica.
La negociación se produce en un contexto de fuerte tensión en los mercados tras la derrota electoral de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, que generó incertidumbre sobre la continuidad del programa económico. Según Bessent, el swap y la compra de bonos buscan evitar una “volatilidad excesiva” y garantizar que la Argentina pueda cumplir con sus compromisos financieros inmediatos.
El Tesoro estadounidense también señaló que mantiene conversaciones con empresas de ese país interesadas en realizar inversiones directas en sectores estratégicos de la economía argentina, siempre que se consolide la estabilidad política y económica. “Argentina dispone de las herramientas para enfrentar a los especuladores”, afirmó Bessent, en un mensaje de respaldo al gobierno libertario.
Con este anuncio, Estados Unidos refuerza su alineamiento con la gestión de Milei y envía una señal clara a los mercados internacionales. La concreción del swap y la eventual compra de bonos podrían convertirse en un alivio clave para las reservas del Banco Central y en un factor de estabilización en medio de la incertidumbre electoral y económica que atraviesa el país.