La sesión en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires estuvo atravesada por un clima de fuerte polémica. En medio de denuncias por presiones y negociaciones de último momento, el bloque del peronismo consiguió los votos necesarios para aprobar el proyecto de endeudamiento impulsado por el gobernador Axel Kicillof.
El oficialismo defendió la medida como una herramienta indispensable para garantizar la continuidad de obras públicas y programas sociales en un contexto de restricciones financieras. Según el proyecto, el endeudamiento permitirá cubrir compromisos inmediatos y sostener la gestión provincial en un escenario de caída de la recaudación.
La oposición, en cambio, cuestionó duramente la iniciativa. Legisladores de Juntos por el Cambio y espacios aliados señalaron que el gobierno bonaerense “no ofrece un plan claro de sustentabilidad” y que el nuevo endeudamiento “hipoteca el futuro de la provincia”. Además, denunciaron que la aprobación se consiguió en medio de un “escándalo de negociaciones opacas” que debilitó la transparencia institucional.
El debate se prolongó durante horas y dejó expuestas las tensiones políticas en la Legislatura. Mientras el peronismo celebró haber alcanzado la mayoría necesaria, los bloques opositores advirtieron que seguirán de cerca la ejecución de los fondos y la evolución de la deuda provincial.
Con esta aprobación, Kicillof suma una herramienta clave para su gestión, aunque el costo político del escándalo y las críticas opositoras podrían marcar el inicio de un nuevo capítulo de confrontación en la política bonaerense.