18 de Abril de 2026
Locales / 09-12-2025

Diego Valenzuela, entre la licencia y la espera: Nación lo quiere en Migraciones pero aún no asume





El intendente de Tres de Febrero y senador provincial recibió el pedido de Nación para apartarse de sus cargos locales. Su desembarco en la Agencia Nacional de Migraciones se demora por negociaciones sobre el nuevo perfil del organismo.

Diego Valenzuela atraviesa días de definiciones políticas. Desde el Gobierno nacional le pidieron que solicite licencia tanto en su rol de senador provincial como en la intendencia de Tres de Febrero, con el objetivo de preparar su desembarco en la Agencia Nacional de Migraciones. Sin embargo, la asunción no será inmediata y las negociaciones podrían extenderse hasta marzo.

El foco de las conversaciones está puesto en la renovación del organismo, que dejaría de ser una dependencia meramente administrativa para transformarse en una agencia con mayor poder operativo. La propuesta incluye la creación de una estructura propia de control y seguridad, una suerte de “policía migratoria” que refuerce las tareas de fiscalización en fronteras y aeropuertos.

Valenzuela, con experiencia en gestión territorial y política, fue elegido por Nación para encabezar esta nueva etapa. Su perfil combina conocimiento legislativo y capacidad ejecutiva, atributos que lo posicionan como un candidato idóneo para liderar un organismo que busca ganar protagonismo en la agenda de seguridad y movilidad.

Mientras tanto, en Tres de Febrero y en la Legislatura bonaerense, la noticia generó movimientos internos. La licencia de Valenzuela abre interrogantes sobre la continuidad de proyectos locales y sobre quién quedará al frente de la gestión municipal en un distrito clave del conurbano.

En el plano nacional, la demora en la designación refleja la complejidad de las negociaciones. El Gobierno busca garantizar que la nueva Agencia de Migraciones tenga respaldo político y recursos suficientes para cumplir con su rol ampliado. La discusión incluye presupuesto, coordinación con fuerzas federales y alcance de las nuevas facultades.

De esta manera, Valenzuela se encuentra en un limbo político: con licencia pedida, pero sin cargo nacional asumido. Su futuro inmediato dependerá de cómo se resuelvan las negociaciones en torno a un organismo que promete convertirse en un actor central de la política migratoria y de seguridad del país.


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