La ciudad de Morón vivió una madrugada de tensión y violencia luego de que trabajadores municipales iniciaran una protesta por la falta de pago de salarios y aguinaldos. El conflicto derivó en destrozos en oficinas públicas y cortes de calles en el centro del distrito.
Los empleados denunciaron que desde hace semanas se acumulan retrasos en los haberes y que la situación se agravó con la falta de pago del medio aguinaldo. La medida de fuerza incluyó la ocupación de dependencias municipales y la quema de neumáticos frente al palacio comunal.
El intendente Lucas Ghi quedó en el centro de las críticas. Los gremios sostienen que el municipio no dio explicaciones claras sobre los motivos de la demora y que las promesas de regularización nunca se cumplieron. “Estamos cansados de esperar, necesitamos respuestas concretas”, reclamaron los delegados sindicales.
Durante la protesta se registraron daños en mobiliario urbano y vidrios rotos en varias oficinas. La Policía debió intervenir para dispersar a los manifestantes, aunque no se reportaron detenciones. Vecinos de la zona expresaron su preocupación por la violencia y el impacto en los servicios municipales.
El conflicto expone la fragilidad financiera del municipio y la tensión política en el conurbano bonaerense. La oposición local responsabilizó al oficialismo por la falta de previsión y exigió un plan urgente para garantizar el pago de sueldos.
Mientras tanto, los trabajadores mantienen el estado de asamblea permanente y advierten que las medidas de fuerza continuarán si no se regulariza la situación. El caso de Morón se suma a otros conflictos municipales en la provincia, en un contexto de crisis económica y creciente malestar social.