El Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires ratificó las sanciones contra el intendente de Marcos Paz, Ricardo Curuchet, por irregularidades detectadas en la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2022. Según informó Real Politik, la resolución incluyó una multa de 150 mil pesos al jefe comunal, además de mantener sanciones al contador municipal Nicolás Astucarro y un llamado de atención a la directora de contrataciones, Andrea Maiolino.
Uno de los puntos más cuestionados fue la contratación del asesor Juan Ignacio Sbruzi, realizada sin el acto administrativo que acreditara la incompetencia del área municipal para llevar adelante esas tareas, requisito indispensable según la normativa vigente. La ausencia de este procedimiento dejó expuesta una falencia básica en el cumplimiento de las reglas de contratación pública.
A las irregularidades en la contratación se sumaron los legajos de proveedores incompletos o desactualizados, lo que generó un escenario de opacidad en el control de quienes prestan servicios al municipio. Aunque parte de la documentación fue presentada posteriormente, el Tribunal entendió que las irregularidades ya estaban consumadas y que la responsabilidad recaía directamente en la conducción política de Curuchet.
La resolución del organismo no solo tiene un impacto administrativo, sino también político. En palabras de Real Politik, el fallo deja una señal clara sobre la responsabilidad del intendente en el manejo de los recursos municipales y marca un precedente respecto de la exigencia de transparencia en la gestión local.
El caso expone la fragilidad de los mecanismos de control interno en Marcos Paz y la falta de rigurosidad en la administración básica del gasto. Entre actos administrativos que no aparecen y proveedores mal controlados, la gestión de Curuchet quedó bochada en aspectos elementales de la rendición de cuentas, lo que abre un debate sobre la calidad institucional y la necesidad de fortalecer los sistemas de auditoría.
En un contexto de creciente demanda ciudadana por transparencia y eficiencia, la sanción al intendente de Marcos Paz se convierte en un recordatorio de que las falencias administrativas no son meros errores técnicos, sino señales de un problema político más profundo: la distancia entre la gestión municipal y las normas que garantizan un uso responsable de los fondos públicos.