La crisis industrial en la provincia de Buenos Aires quedó reflejada en un informe difundido por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López. Según los registros, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 dejaron de operar 5.335 empresas, lo que equivale a un promedio de 232 cierres por mes. El dato marca la magnitud del impacto económico en el distrito que concentra casi la mitad del valor industrial del país.
El relevamiento advierte que la tendencia fue sostenida: se registraron siete meses consecutivos de cierres, sin señales de recuperación. La combinación de apertura indiscriminada de importaciones, caída del consumo interno y aumento de costos financieros generó un escenario adverso para las pequeñas y medianas empresas, principales afectadas por el modelo libertario.
La provincia de Buenos Aires, por su peso productivo, fue la más golpeada. “Tres de cada diez empresas que cerraron en el país pertenecen a la PBA”, señaló López, quien subrayó que el entramado industrial bonaerense es clave para el empleo y la actividad económica nacional. El funcionario advirtió que la pérdida de firmas implica también un deterioro en la generación de puestos de trabajo y en la recaudación fiscal.
El informe se conoció en un contexto de creciente tensión entre el gobierno nacional y las provincias. Mientras la administración de Milei defiende su política de ajuste y liberalización como un camino hacia la estabilidad macroeconómica, desde la provincia de Buenos Aires se alerta sobre el costo social y productivo de esas medidas.
Los cierres de empresas se reflejan en distintos sectores: desde la industria textil y metalúrgica hasta la producción alimenticia y química. En todos los casos, la falta de financiamiento y la competencia externa fueron señaladas como factores determinantes. El impacto se sintió especialmente en el cordón industrial bonaerense, donde se multiplicaron los despidos y suspensiones.
De cara a 2026, el desafío será revertir la tendencia y recuperar la confianza en el sector productivo. Sin embargo, diversos economistas advierten que, sin cambios en la política económica nacional, la crisis podría profundizarse. La cifra de 5.335 empresas cerradas se convirtió en un símbolo del costo que la industria bonaerense paga bajo el modelo libertario.