La tensión que mantenía en vilo a la provincia de Santa Fe llegó a su fin tras una intervención directa del Ejecutivo. El gobernador Maximiliano Pullaro firmó un decreto que otorga un aumento salarial del 40% para las fuerzas de seguridad provinciales, una medida que impactó de forma inmediata en el ánimo de los uniformados que llevaban adelante una protesta inédita frente a la Jefatura de Policía en Rosario.
El conflicto, que había escalado con manifestaciones de familiares y efectivos de franco (e incluso algunos en actividad bajo la modalidad de "quite de colaboración"), amenazaba con dejar resentida la seguridad en un territorio crítico. Sin embargo, la celeridad del anuncio oficial logró desarticular el acampe. Según confirmaron voceros de la protesta, tras conocerse los detalles del decreto, los efectivos resolvieron levantar la manifestación de manera unánime, restableciendo la normalidad en la operatividad de la fuerza.
Los puntos clave del acuerdo:
Incremento directo: El 40% de aumento se aplicará sobre el sueldo básico, impactando también en los ítems no remunerativos que componen el haber policial.
Actualización por inflación: El decreto incluiría una cláusula de revisión para evitar que el salario de los agentes quede desfasado ante la escalada de precios en los próximos meses.
Mejora en equipamiento: Además del salario, el Gobierno se comprometió a acelerar la entrega de uniformes y la renovación de la flota de patrulleros, un reclamo histórico del sector.
Pullaro, que desde el inicio de su gestión puso el foco en el control de la calle y la lucha contra el narcotráfico, entendió que no podía sostener un frente de conflicto interno con su propia fuerza de seguridad. "Necesitamos una policía bien paga, pero sobre todo una policía que esté en la calle cuidando a los santafesinos", señalaron desde el Ministerio de Justicia y Seguridad tras la firma del documento.
Con el levantamiento de la protesta, el Gobierno busca retomar la agenda de seguridad sin ruidos internos, aunque la presión fiscal que implica este aumento obligará a una reingeniería de las partidas presupuestarias de la provincia para lo que resta del año.