El ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, aseguró que organizaciones vinculadas al narcotráfico planearon un atentado en su contra. Según relató, la trama incluía la contratación de sicarios provenientes de Uruguay, elegidos por su menor costo operativo en comparación con bandas locales.
“Habían hecho inteligencia sobre mí. Tenemos indicios de contactos y de un anticipo de dinero”, señaló el funcionario en declaraciones públicas. Aunque admitió que aún no hay una identificación concreta de los criminales, confirmó que la investigación avanza con pruebas que vinculan a grupos narcos con el plan.
La revelación generó conmoción en la provincia y abrió un debate sobre el nivel de penetración del narcotráfico en la región. Roncaglia, ex jefe de la Policía Federal, es considerado un objetivo por su historial en la lucha contra el crimen organizado.
Fuentes judiciales confirmaron que se trabaja en coordinación con fuerzas federales para rastrear las conexiones internacionales del caso. El uso de sicarios extranjeros refleja, según especialistas, la creciente sofisticación de las organizaciones criminales y su capacidad de operar a través de fronteras.
El Gobierno provincial expresó su respaldo al ministro y reforzó las medidas de seguridad en torno a su figura. “No nos van a amedrentar”, afirmó Roncaglia, quien ratificó su compromiso de continuar con las políticas de combate al narcotráfico en Entre Ríos.
La denuncia expone la gravedad del escenario y la necesidad de fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad. El caso, además, pone en evidencia cómo el narcotráfico busca neutralizar a quienes lideran la ofensiva contra sus redes.