La crisis industrial golpea con fuerza a Tierra del Fuego. En las últimas horas, los trabajadores de la fábrica Aires del Sur, dedicada a la producción de equipos de aire acondicionado de las marcas Electra y Fedders, decidieron ocupar la planta ubicada en el Parque Industrial de Río Grande. La medida se tomó luego de acumular dos meses sin cobrar sus haberes y ante la falta de respuestas de la empresa.
La compañía atraviesa un concurso de acreedores tras haber cambiado de dueños a fines de 2025, lo que profundizó la incertidumbre sobre su continuidad. Los 140 operarios afectados denuncian que la producción está paralizada desde diciembre y que no existe un plan de reactivación
El conflicto se inscribe en un contexto más amplio: el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, que durante décadas sostuvo la actividad en la isla, enfrenta un escenario crítico. La apertura de importaciones dispuesta por el gobierno nacional debilitó la competitividad de las fábricas locales y generó un clima de desprotección.
Empresas líderes como Newsan y Mirgor, históricamente defensoras del régimen fueguino, han dejado de respaldarlo públicamente, lo que alimenta la percepción de que el modelo está en riesgo de colapso.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) provincial pidió la intervención del Gobierno para garantizar el pago de salarios y evitar despidos masivos. “Lamentablemente hemos llegado a esta instancia porque no hubo diálogo con los responsables de la empresa”, señaló Oscar Martínez, secretario general del gremio.
La toma de Aires del Sur se convierte así en un símbolo de la fragilidad del polo industrial fueguino. Con más de 140 familias afectadas y un régimen de promoción cuestionado, la provincia enfrenta un panorama de crisis que anticipa un futuro incierto para su economía y su modelo productivo.