15 de Abril de 2026
Locales / 07-04-2026

Guillermo Montenegro analiza volver a Mar del Plata y enciende alarmas en el PRO





El senador bonaerense estudia abandonar su banca para retomar la conducción en General Pueyrredón. La decisión preocupa al PRO, que perdería peso en la Cámara alta y reaviva las internas en la provincia.

El futuro político de Guillermo Montenegro volvió a ser tema de debate en el PRO. En los últimos días tomó fuerza la versión de que el senador bonaerense podría dejar su banca en la Legislatura provincial para regresar a la intendencia de Mar del Plata, donde había pedido licencia tras su desembarco en la política nacional.

La posibilidad de su retorno al distrito genera preocupación dentro del partido. Montenegro había sido mencionado como posible reemplazo en áreas clave del Gobierno de Javier Milei, cómo el ministerio de Justicia, pero la falta de definiciones lo dejó sin ese lugar. Ante ese escenario, comenzó a tomar forma la alternativa de retomar la conducción en General Pueyrredón.

De concretarse, el PRO perdería representación en la Cámara alta bonaerense, un golpe sensible en un momento de tensiones internas y negociaciones con aliados. La salida de Montenegro abriría un vacío político que podría ser aprovechado por otras fuerzas.

En Mar del Plata, su regreso no está exento de polémicas. Sectores cercanos a Mauricio Macri impulsan alternativas vecinalistas y cuestionan la alianza con La Libertad Avanza que Montenegro había promovido. La convivencia con los radicales también se encuentra deteriorada, lo que anticipa un escenario de fuerte disputa local.

Montenegro, ex juez y ex ministro de Seguridad porteño, mantiene influencia en la política marplatense y su eventual retorno podría reordenar el mapa político de la ciudad. Sin embargo, también implicaría un retroceso en su proyección provincial y nacional.

La dirigencia del PRO observa con cautela. Algunos referentes consideran que su regreso a Mar del Plata sería una señal de debilidad, mientras que otros lo interpretan como un movimiento pragmático para recuperar control territorial.

Por ahora, Montenegro evita pronunciarse públicamente. La decisión final dependerá de las negociaciones internas y del margen de maniobra que conserve en el Senado bonaerense. Lo cierto es que su futuro político se convirtió en un factor de incertidumbre para el PRO en la provincia.

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