Desde este lunes 4 de mayo, los colectivos que circulan en la Provincia de Buenos Aires registran un aumento del 11% promedio en sus tarifas. La medida, dispuesta por el Ministerio de Transporte bonaerense, busca compensar el incremento en los costos operativos tras la suba de combustibles y la presión sobre los subsidios.
En el Conurbano, el boleto mínimo pasó a costar $968, mientras que en La Plata superó los $1050. El ajuste fue mayor al esperado: la fórmula de actualización mensual preveía un alza cercana al 5%, pero el Gobierno decidió aplicar un porcentaje más alto para sostener la operatividad del sistema.
El incremento impacta en más de 320 líneas provinciales y municipales, que transportan alrededor de 4 millones de pasajeros diarios. Los usuarios con tarjeta SUBE no registrada deberán abonar el doble de la tarifa, en el marco de la política de nominalización que impulsa la administración bonaerense.
El nuevo cuadro tarifario tensiona aún más el bolsillo de trabajadores y estudiantes, que dependen del transporte público en un contexto de inflación persistente. Desde el Ejecutivo provincial señalaron que se mantendrán las tarifas sociales y descuentos para beneficiarios de programas estatales, aunque reconocieron que el ajuste era “inevitable” para garantizar la continuidad del servicio.
💰 Nuevas tarifas
Usuarios con SUBE no registrada deberán pagar el doble de estos valores, lo que refuerza la política de nominalización de la tarjeta.