13 de Mayo de 2026
Locales / 12-05-2026

Preocupación en Marcos Paz por la presencia de “Pequeño J”, acusado del triple crimen narco de Florencio Varela





La llegada de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, al penal federal de Marcos Paz encendió una fuerte preocupación entre vecinos y comerciantes de la ciudad, que observan con inquietud el desembarco de uno de los acusados más temidos del denominado triple crimen narco de Florencio Varela. El joven peruano, señalado por la Justicia como presunto autor intelectual de los asesinatos de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi, ya permanece alojado bajo estrictas medidas de seguridad en la cárcel federal local.

La noticia tuvo un fuerte impacto en la comunidad marcapacense, donde el complejo penitenciario federal vuelve a quedar en el centro de la escena por albergar a detenidos vinculados a organizaciones criminales de alto perfil. Si bien el Servicio Penitenciario mantiene un importante operativo de custodia, vecinos expresaron temor por el nivel de violencia asociado al caso y por la dimensión internacional que tomó la investigación.

“Pequeño J”, de apenas 20 años, fue extraditado desde Perú tras permanecer detenido durante más de siete meses. El operativo incluyó la intervención de Interpol y fuerzas federales argentinas. El acusado aterrizó en la Base Aérea de El Palomar y desde allí fue trasladado directamente al penal de Marcos Paz, donde quedó a disposición del Juzgado Federal N°2 de Morón.

Según la investigación judicial, el caso estaría ligado a una feroz disputa narco. Las tres jóvenes fueron secuestradas, torturadas y asesinadas en septiembre de 2025 en una vivienda de Florencio Varela. Los fiscales sostienen que el crimen habría sido utilizado como un mensaje mafioso dentro del mundo del narcotráfico. Incluso, parte de las agresiones habrían sido transmitidas en un grupo privado de redes sociales para sembrar terror.

En las últimas horas, el acusado declaró por videollamada desde la cárcel de Marcos Paz y negó haber participado en el brutal hecho. Sin embargo, continúa imputado por homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y violencia de género, delitos que podrían derivar en una condena a prisión perpetua.

La presencia del detenido en la ciudad volvió a abrir el debate sobre el impacto que genera en la comunidad la instalación y funcionamiento de cárceles federales con internos de alta peligrosidad. Aunque las autoridades remarcan que el penal cuenta con protocolos de máxima seguridad, el caso de “Pequeño J” provoca alarma por el perfil criminal del acusado y la brutalidad del expediente que lo rodea.

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