Patricia Bullrich puso a disposición su renuncia como jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado durante la conversación privada que mantuvo el lunes con Javier Milei para comunicarle que no iba a acompañar el retiro del pliego de María Verónica Michelli. Milei entendió sus razones y rechazó la posibilidad de su salida. Cerca de la legisladora describieron la charla como "razonable" y señalaron que presentar la renuncia fue "un gesto de bien" ante el desencuentro político generado.
La polémica estalló tras la decisión del Ejecutivo de promover el retiro de la candidatura de Michelli al Tribunal Oral Criminal Federal N°3 de La Plata a raíz de su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon, quien investigó la criptoestafa $Libra y la situación patrimonial de Manuel Adorni. El argumento oficial para dar marcha atrás con la nominación fue exactamente ese: el parentesco con un periodista que viene investigando al Gobierno. Una justificación que Bullrich consideró inaceptable.
Desde la Justicia llegó otra señal de alarma: el fiscal federal Guillermo Marijuán solicitó abrir una investigación penal para determinar si el Poder Ejecutivo pidió retirar el pliego de Michelli como jueza federal solo por ser cuñada del periodista Alconada Mon. La denuncia que dio origen al caso se presentó el 29 de mayo de 2026 en la Justicia Federal de Comodoro Py. La apertura de esa causa le agrega un componente judicial a lo que hasta ahora era un conflicto político interno.
Las críticas también alcanzaron a funcionarios del Gobierno. "Estaban ocupados contando la larga lista con los pliegos y no cuidaron al Presidente", lanzaron contra los alfiles que participaron en la elaboración de los pliegos judiciales por no haber detectado previamente el vínculo familiar de Michelli con Alconada Mon antes de enviar la nominación al Senado. La negligencia en el control previo fue leída dentro del bloque como una muestra de la fragilidad de los mecanismos de revisión interna.
Bullrich argumentó que existen sectores del electorado que esperan "gestos republicanos" por parte del Gobierno. También habría advertido que una decisión basada en el parentesco con un periodista podría afectar la imagen institucional del Ejecutivo y complicar la relación con los bloques dialoguistas que hasta ahora acompañaron iniciativas clave en el Senado. La advertencia tiene peso concreto: sin esos votos aliados, el Gobierno pierde capacidad legislativa en la Cámara alta.
La gran incógnita es lo que ocurrirá con el pliego de Michelli: no hay una postura definida y a estas horas no es descabellado imaginar que el tema sea postergado para agosto cuando la situación no esté tan caliente. El Gobierno busca bajar el tono de la disputa pero la herida ya está abierta. Bullrich acumula una segunda disidencia pública en pocas semanas y Milei sigue eligiendo no elegir: la rechazó en el cargo pero tampoco la respaldó en el fondo. Una incomodidad que, como tantas otras en este oficialismo, se administra en silencio y sin resolverse.