08 de Junio de 2026
Destacado de la semana / 08-06-2026

El adiós a una leyenda: una movilización histórica que llegó a tener 8 kilómetros de fila despide al Indio Solari





Cerca de un millón de personas se acercaron este domingo al Microestadio Gatica de Avellaneda para despedir a Carlos Alberto Solari, fundador de Los Redonditos de Ricota. La fila llegó a extenderse hasta el Puente Pueyrredón y más allá. Ni la lluvia de la tarde pudo con la marea ricotera.

Cientos de miles de fanáticos despidieron a Carlos Alberto "Indio" Solari en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, en el partido de Avellaneda. El velorio comenzó a las 10 de la mañana en el Microestadio Gatica, un auditorio capaz de albergar a 180 personas al mismo tiempo, y se extendió por 70 cuadras hasta el Puente Pueyrredón. La imagen del río humano avanzando en silencio por la avenida Bartolomé Mitre, con banderas, flores y remeras desgastadas de conciertos de hace décadas, fue una de las más impactantes que dejó el día.

Desde la noche del sábado, cientos de personas se sumaron a participar de la vigilia ricotera sobre la avenida Bartolomé Mitre, a tan solo metros del predio municipal. Sin embargo, la llegada de miles de seguidores hizo que se abrieran las puertas una hora antes. Además, no se estableció un límite horario. Incluso, se evaluó la posibilidad de que el velorio pudiera extenderse hasta el lunes e, inclusive, el martes. La magnitud de la convocatoria desbordó todas las previsiones de los organizadores.

A las 15:30, la cola ya llegaba al Puente Pueyrredón, a casi 7 kilómetros del Microestadio Gatica. Pasadas las 18, la lluvia redujo la fila hasta la avenida Bartolomé Mitre al 3000, a unas 20 cuadras de la entrada. Desde el aire, la organización también era visible. Cada 50 metros, parlantes reproducían canciones de Los Redondos. El dispositivo de seguridad incluyó más de 1.500 efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, junto con personal de Defensa Civil, emergencias médicas, bomberos y puestos de hidratación. Los agentes se mantuvieron a distancia discreta y los propios fanáticos aplaudieron cada vez que el personal de Defensa Civil abría el paso entre tramos.

La fila pasaba frente al ataúd que contiene los restos del Indio Solari, de madera con ocho herrajes plateados y cerrado. Estaba solo, sin personas a su alrededor, a tres metros del vallado. Detrás, una pantalla LED decía "Indio, 1949-infinito", nada más. La austeridad de la escena contrastó con la enormidad de la multitud que esperó horas bajo el cielo gris del sur del conurbano para pasar esos pocos segundos frente al cajón.

La familia del Indio Solari emitió un comunicado durante la jornada para que la despedida se siguiera transitando en paz. "La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno", señalaron. "Sigamos despidiéndolo así, tal como merece porque se lo ganó: en familia, en paz, hermanados por la belleza que coló en nuestras vidas. Hay lugar para todos y todas los que quieran darle forma a su adiós", completaron.

"Somos más de un millón de personas", anunciaron poco antes de las 19 por altoparlante. Pasadas las 20, la lluvia tampoco ahuyentó a los seguidores. A su muerte, Carlos Alberto Solari tenía 77 años y había sido encontrado sin vida el viernes 5 de junio. El fiscal Lucio Rivero espera estudios complementarios y tomar declaración a los familiares que encontraron el cuerpo en la pileta de su domicilio. Pero ese trámite judicial quedó completamente opacado por la marea humana que decidió que el trámite más urgente era otro: despedirse.

Diseño: Eplaxo