En el bimestre mayo-junio de 2026 se contabilizaron 291 locales inactivos, entre cerrados, en alquiler o en venta, en las principales arterias comerciales porteñas, según el último relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. Se trata de un incremento del 22,3% anual y de una suba del 5,1% respecto del bimestre marzo-abril, cuando se habían registrado 277. La cifra pone en números una realidad que cualquier porteño puede ver con solo caminar por las principales avenidas de la ciudad.
Analizando exclusivamente los locales en alquiler y venta se observa que en alquiler hubo una suba de 8,6% comparado con el período anterior, y con respecto a mayo-junio de 2025, hubo un aumento de 129,5%. En lo que refiere a locales en venta hubo un crecimiento de 76,9% en relación al bimestre anterior y una suba de 4,5% en comparación a mayo-junio de 2025. El dato más impactante es el de los locales en alquiler: casi se triplicaron en un año, lo que refleja la presión que ejerce el costo del metro cuadrado sobre los comerciantes que no logran renovar contratos.
Entre las zonas más afectadas aparece la avenida Cabildo, donde la cantidad de establecimientos vacíos pasó de 18 a 36 en un año. Se registraron retrocesos bimestrales en las avenidas Santa Fe, Córdoba y Corrientes, y en la peatonal Florida. Las arterias que concentran comercios de cercanía y de escala media son las que más sufrieron, mientras que algunos tramos premium de Pueyrredón y Rivadavia mostraron leves mejoras bimestrales.
Los datos reflejan que, pese a la desaceleración de la inflación y la prematura y leve recuperación del poder adquisitivo en algunos sectores, el comercio minorista todavía enfrenta dificultades para sostener la ocupación de los locales, especialmente en corredores que históricamente concentraron una alta actividad. La paradoja es clara: la inflación baja pero las persianas siguen bajando, lo que indica que los problemas del comercio exceden al índice de precios y tienen más que ver con el nivel de demanda y los costos estructurales.
El relevamiento de la CAC, que se realiza desde 2014, mide variaciones por zonas y tramos en las principales arterias de la Ciudad, lo que permite detectar patrones de deterioro muy específicos. La acumulación de datos desde 2014 permite además una perspectiva histórica: la combinación de caída del consumo, alta carga impositiva y costos laborales elevados viene presionando al sector desde antes de la actual gestión, pero en 2026 esa presión se expresa con particular crudeza en la geografía comercial porteña.
A partir de los datos analizados por la CAC de un relevamiento efectuado por la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires, se determinó que en las principales áreas comerciales de La Plata no se registraron cambios en el número de locales inactivos durante mayo y junio, tanto en su comparación bimestral como interanual. La estabilidad platense contrasta con el deterioro porteño y sugiere que los factores que explican el aumento de locales vacíos en CABA tienen una dimensión propia que excede la coyuntura macroeconómica general.