El gobierno de los Estados Unidos envió una severa advertencia diplomática a la conducción de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF), la distribuidora de energía eléctrica más importante de la Patagonia. La objeción central de la Casa Blanca apunta al avance de negociaciones e inversiones para incorporar equipamiento de la firma china Huawei en las redes de la provincia, zona estratégica por albergar el yacimiento no convencional de Vaca Muerta.
La presión del gobierno estadounidense se canalizó de manera informal mediante contactos entre diplomáticos de la embajada en Buenos Aires y autoridades de la cooperativa neuquina. En esos intercambios, desde la representación norteamericana se transmitió con claridad la preocupación por los acuerdos cerrados con el gigante tecnológico asiático. Además, se advirtió que Washington analiza aplicar sanciones concretas, entre las que se destaca la cancelación de las visas de ingreso a los Estados Unidos para los integrantes del Consejo de Administración y los síndicos de la entidad.
Para la administración estadounidense, la empresa Huawei constituye una amenaza latente para la seguridad nacional debido a sus presuntos lazos con el aparato de inteligencia y las Fuerzas Armadas del régimen chino. Desde la perspectiva de Washington, la presencia de infraestructura de la marca asiática en áreas sensibles como la transmisión de energía o las redes de fibra óptica abre la puerta a un eventual espionaje o sabotaje, lo que genera alarma extrema al tratarse de una región donde operan importantes petroleras e inversoras de capitales estadounidenses.
Ante el planteo norteamericano, las autoridades de CALF expresaron su malestar por la metodología utilizada y elevaron una nota a la Cancillería argentina para informar sobre la situación vivida. Desde la cooperativa justificaron la alianza comercial al sostener que la elección de los proveedores se basa estrictamente en variables técnicas, de financiamiento y de calidad de servicio, descartando que el despliegue del tendido comprometa la soberanía o la seguridad de los datos.
Sin embargo, desde la embajada estadounidense ratificaron que este tipo de medidas no representan una injerencia en la política interna argentina, sino el ejercicio soberano de sus leyes migratorias y de seguridad exterior. La potestad de otorgar o retirar visados a ciudadanos extranjeros que colaboren con compañías catalogadas como un riesgo geopolítico es una herramienta que la Casa Blanca viene aplicando a nivel global y que no descarta replicar con otros ejecutivos de firmas energéticas locales.
El episodio en Neuquén deja expuesta la creciente tensión geopolítica entre Washington y Beijing que se disputa en suelo argentino. Con el despliegue de infraestructuras críticas en Vaca Muerta en juego, la advertencia diplomática sienta un firme precedente para el resto de las compañías y cooperativas de servicios del país que pretendan concretar acuerdos tecnológicos o comerciales con proveedores estratégicos del gigante chino.